Por: Iván Mejía Álvarez

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Los dichos populares, esas frases que la gente va acuñando y usando, no necesariamente son ciertos y algunos resultan hasta contradictorios.

Por ejemplo, algunos dicen que desde el desayuno se sabe cómo va a ser el almuerzo. Si así fuera, Millonarios y Medellín estarían hoy totalmente seguros de la campaña en el segundo torneo pues lucieron bien armaditos, sobrios, sólidos y sabiendo qué hacer en la cancha en sus victorias ante Santa Fe y Pasto, campeón y subcampeón, lo cual confirma que los equipos finalistas siempre sudan mucho al principio y el aspecto físico comienza a cobrarles tributo pues tuvieron mucho menos tiempo de recuperación. Si al poco tiempo de vacaciones se le agrega, como en el caso de los cardenales, unos partidillos sin ton ni son en una muy mal planificada pretemporada, el tema atlético puede pasarles factura en este torneo.

A los azules se les vio mejor comportamiento defensivo con la presencia de Torres y los buenos modales en ataque de Wason y Osorio. Rentería tendrá que acostumbrarse a la violencia de sus opositores y a no calentarse, de lo contrario será expulsado muchas veces, así en algunas oportunidades también debería haberse ido su agresor, en este caso Roa.

Otros dicen que no por mucho correr amanece más temprano, y esto puede ser una señal para el Once Caldas y el Itagüí, que ganaron bien sus partidos pero que no pueden estar seguros de sus bondades futbolísticas. El Caldas le ganó a un Real Cartagena lleno de nuevos jugadores, pero tan desvencijado como el anterior. Esta versión de Germán González lució incolora, inodora e insabora; ni ataca ni se defiende bien. La dirigencia cartagenera hizo un esfuerzo grande por reforzar el equipo, pero en el primer partido oficial no se le ve la mano al técnico por ningún lado. En cambio, Leonel puso su impronta en el triunfo del Itagüí y de ser un equipo defensivo con Torres pasó a ser un cuadro atacante y que tuvo la gran virtud de utilizar inteligentemente a Fano.

Algunos afirman que lo que comienza bien termina mejor, algo que en el Cali podría darse pues al elenco verdiblanco se le nota la mano de Comesaña; con las llegadas de Giraldo y Marín tendrá mucho más juego por las bandas, y si ese delantero Leal responde, los verdes harán gran campaña. Nacional ya sabe que tampoco este torneo será un paseo y una vez más Osorio se descubre en defensa y eso puede ser nefasto para un equipo rápido, directo, contundente ante Júnior, con poco fútbol y menos táctica ante Cali.

Nacional sólo atina a decir que el que ríe de último, ríe mejor. ¿Será cierto?

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