Por: Hernán González Rodríguez

Piso al dólar

El ex ministro de Hacienda, señor José Antonio Ocampo, le concedió a la revista Poder la entrevista que analizamos a continuación. Como ex director de la Cepal, como profesor Universitario en los Estados Unidos y como receptor nada menos que del premio Wassily Leontief por sus aportes al pensamiento económico, sus opiniones me merecen atención.

Para combatir la revaluación recomienda, en primer término, que las autoridades acuerden y anuncien en coro que la revaluación es el primer problema que enfrenta hoy la economía colombiana. Que el Banco de la República cese de afirmar que la Constitución no le establece ningún objetivo cambiario, y que, aun cuando al Gobierno sí lo desvela la revaluación, no está seguro de que sí  puede aliviarla.  Por culpa de esto, “ha entendido el mercado con claridad que la tasa de cambio no es un objetivo prioritario y ha mantenido, por lo tanto, las expectativas de revaluación”.

De aquí en adelante resumo la entrevista aludida. Cualquier política que se adopte tiene que partir de reconocer que la solución no está en bajar las tasas de interés, precisamente porque el problema del recalentamiento de la economía no se ha solucionado. En esto milita Ocampo del lado del Banco de la República. Considera él que acumular reservas internacionales figura como el instrumento antiapreciación del peso más importante. Aconseja para ello:  emitir pesos, comprar dólares y esterilizar luego los pesos por medio de los encajes y de otras herramientas. 

Sugiere el ex Ministro opciones como obligar, a los exportadores de productos primarios que disfruten de elevados precios internacionales, a comprar una parte del valor de sus exportaciones, en certificados de cambio, emitidos por el Emisor, con madurez de seis meses a un año. La misma obligación se impondría a todos los importadores por ser los grandes beneficiarios de la revaluación o apreciación del peso.  Como la ley le impide al Emisor emitir títulos para esterilizar pesos, se presentaría un proyecto de ley para levantar tal obstáculo. Recomienda a la Dian evitar que capitales especulativos se registren como inversión extranjera directa sin serlo.

Pero su gran propuesta estriba en establecer temporalmente un piso a la tasa de cambio, de $1.700 a $1.750, comenzar a devaluar el peso gradualmente y a defenderlo a cómo de lugar… Ese piso sería la mejor demostración de que existe un compromiso firme en este campo, porque el control de la revaluación sí figura para el Gobierno como prioritario sobre la inflación. Defender las tasas de cambio con altas tasas de interés nos resulta demasiado costoso. 

Encuentro importantes similitudes entre las recomendaciones del citado ex Ministro y las medidas recientes de nuestras autoridades monetarias.  Ambos recomiendan acondicionar la economía con mayores encajes para neutralizar o esterilizar  los desbordamientos monetarios que podrían derivarse de emitir para comprar dólares. Ambos recomiendan frenar la entrada de ciertos capitales especulativos.

Pero la diferencia fundamental surge de la importancia que Ocampo le atribuye a aliviar ya la revaluación con prioridad sobre combatir nuestra modesta inflación.  A la trascendencia que le asigna el autorizado economista a que el Gobierno demuestre que realmente está comprometido en contener y reversar la revaluación destructora de los últimos años con el piso mencionado.  Y que a continuación devaluará nuestro peso en forma gradual y que lo defenderá a capa y espada.

 

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