Por: José Roberto Acosta

Plan de Depredación Ambiental

Contradiciendo las declaraciones mediáticas de funcionarios de Planeación Nacional y del ministro del Medio Ambiente, ya se empezó a aplicar una estrategia depredadora del medio ambiente sin precedente, que busca compensar con más volumen y explotación de recursos no renovables, la caída de los precios internacionales del petróleo y carbón, entre otros.

Es un escándalo que en la página 495 de las Bases del Plan Nacional de Desarrollo , aparezca un cuadro en el que se fija como meta para 2018 que el porcentaje de solicitudes de licencias, de competencia de la Autoridad Nacional Ambiental (Anla), resueltos dentro de los tiempos establecidos por la ley sea del 100%, y que se cubra con visitas de seguimiento a los proyectos con licencia ambiental en los sectores priorizados y que según cifras de la Vicepresidencia ya son a 98 proyectos. Metas que generan presión sin precedente, pero sin nuevos recursos, a los pocos funcionarios que se encargan de tan valiosa misión, como es la de proteger nuestro medio ambiente y a quienes no se les da estabilidad laboral, tal vez para prescindir de ellos si no se pliegan a tan perversa política.

Pero ya, sin haberse aprobado este polémico Plan de Desarrollo por el Congreso, hay pruebas de presiones externas sobre la Anla que tiene talante depredador del medio ambiente. En efecto, está documentado el siguiente concepto de octubre del año pasado que en su pagina 431 concluye: “Esta Autoridad encuentra que el proyecto ‘Desarrollo Hidroeléctrico del Río Samaná Norte-Proyecto Porvenir II’ con expediente LAM 4697, cuyo interesado es Producción de Energía S.A.S. E.S.P., no es viable ambientalmente dado lo expuesto en la parte considerativa del presente concepto técnico, fundamentalmente por lo siguiente:…”, sin embargo, a pesar de la robustez técnica de la negativa inicial, se cambió a positivo antes de terminar el año.

Semejante voltereta técnica se dio aparentemente por presiones de las ‘altas esferas del poder’, que terminaron calificando a Porvenir II como ‘Proyecto Estratégico de Interés Nacional’, otorgándole con este rango de manera exprés la licencia ambiental que no merecía. Grave hecho que debiera ser investigado por Procuraduría y la Fiscalía, así como lo acaecido con la totalidad de los 98 proyectos ya priorizados y de los que tan orgullosamente saca pecho la Vicepresidencia en su página web y donde se lee la frase: “100 días de ejecutar, ejecutar y ejecutar”. Si, ejecutar extrajudicialmente al medio ambiente, el peor falso positivo contra nosotros mismos y las generaciones venideras.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de José Roberto Acosta

¿Negocios del Grupo Aval con las pensiones?

Lo que Macías no dijo

¿Por qué nos demanda Odebrecht?

De Medimás a Coomeva

Los dueños de la chequera pública