Por: Columnista invitado

Planeación Distrital no asume su responsabilidad frente a los curadores

En una reciente circular emitida por la administración distrital, la Secretaría de Planeación no asume su responsabilidad como autoridad urbana de la ciudad y deja en manos de los curadores la decisión sobre qué norma aplicar en el momento de hacer trámites sobre licencias de construcción.

Con la suspensión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT, decreto 364 de 2013), ordenada el 4 de abril por del Consejo de Estado, la ciudadanía y los curadores urbanos esperaban un pronunciamiento con fuerza jurídica por parte del Distrito, que aclarara cómo evaluar las licencias de construcción que habían iniciado su trámite bajo la vigencia de la norma, hoy suspendida, además de cómo revisar las expedidas.

Finalmente, el 3 de junio, la Secretaría de Planeación y la Secretaría General de la Alcaldía emitieron una circular con la que se dio a conocer “la posición de la administración distrital frente a la suspensión del decreto 364 de 2013”. Allí, el Distrito dice que los trámites presentados entre el 26 de agosto de 2013 y el 4 de abril de 2014 deben resolverse aplicando el decreto 364 de 2013, así como, las eventuales modificaciones de licencias expedidas al amparo de la misma norma. Y frente a solicitudes nuevas presentadas después del 4 de abril de 2014, considera que deben tramitarse bajo el POT de 2004.

Esta circular hubiera aclarado el panorama para curadores y ciudadanía, de no ser porque de manera explícita advierte que lo expuesto no es de obligatorio cumplimiento o ejecución. Es decir, no es el concepto con fuerza jurídica que se esperaba y con el que el señor alcalde mayor se había comprometido a dar claridad a los curadores. Varios actores, incluida la Secretaría General (en comunicación del 29 de abril de 2014), habían solicitado a la Secretaría de Planeación que emitiera una circular que fuera de cumplimiento obligatorio, amparada en las facultades que le da la ley 388 de 1997 (que entrega a las autoridades de planeación), así como en las facultades de interpretación que le otorga el decreto 1469 de 2010.

Pero la Secretaría de Planeación desestimó esta posibilidad y emitió una circular no obligante, que agrava la situación de incertidumbre, pues deja libres a las curadurías urbanas para que de manera autónoma decidan si acogen o no la apreciación del Distrito. Es posible que algunos curadores estudien las solicitudes de licencias presentadas durante la vigencia del 364 de 2013, bajo la norma suspendida, como lo propone el Distrito, y otras curadurías las tramiten bajo el POT 190 de 2004. De esta manera la autoridad de Planeación de la ciudad estaría dejando de ejercer sus competencias, y entregando a los curadores una función que no tienen, la de interpretar la norma, cuando la función de las curadurías es verificar el cumplimiento de la norma, no decidir cuál se aplica.

Es preocupante que las autoridades encargadas de analizar jurídicamente los asuntos de la ciudad y de interpretar la norma urbanística se refugien en el temor de tomar una decisión y no unifiquen a los actores del desarrollo urbano en torno a una sola posición, fija y vinculante.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Columnista invitado

El Tratado de Tordesillas en Rusia

Educación: de la protesta a las propuestas

Antropología del voto

El voto por las tierras

Electricidad o vida