Por: Luis I. Sandoval M.

Polo en contexto

Los partidos y el Estado como la tierra firme y las montañas se originan en los movimientos del magma subyacente en ebullición. Cuando el magma societal se mueve cambia el paisaje político. En tanto mayor es la agitación telúrica mayor es la alteración de la corteza. La metáfora es para tratar de entender lo que está pasando en Colombia.

Agitación del magma societal son los movimientos de reivindicación, de resistencia y por reconocimiento que a diario protagonizan acciones y luchas las cuales no cesan a pesar de verse agredidos hasta el exterminio.

Agitación del magma societal son las intervenciones del constituyente primario en el 57 (plebiscito), el 77 (paro cívico), el 97 (mandato por la paz), el 2003 (triunfo del no en el referendo), el 2007 - 2008 (marchas por el fin del conflicto), la acción de los pueblos indígenas, las constituyentes locales, los gobiernos alternativos.        

Agitación del magma societal es la controversia pública en la academia, los medios de comunicación, la comunidad internacional sobre los caminos que recorre y los que debe recorrer el país.  

Agitación del magma societal es el esfuerzo de la ciudadanía por liberarse de la colonización de la política por parte de mafias corruptas y violentas. Agitación del magma societal es la oscilación del péndulo de la opinión entre la paz y la guerra.   

En virtud de tal agitación se agotan unos partidos y nacen otros. Las instituciones evolucionan, se revolucionan o involucionan. Colombia es escenario de un pulso dramático entre la vieja y la nueva política. El surgimiento del Polo y sus conmociones internas son parte protuberante del cambio en el paisaje político.    

Ni la muerte de unos partidos ni el nacimiento de otros ocurre sin estremecimiento y dolor. En la transición la mezcla de lo viejo y lo nuevo, la ambigüedad y la tensión son inevitables. Tres lógicas están presentes y conflictúan entre sí en el espacio político actual: la que pretende mantener el statu quo conteniendo el avance democrático, la que combate el statu quo con las armas rebeldes, la que busca la transformación democrática de ese statu quo por medios de acción civil. Es claro que el Polo está en esta última, sin coparla ni agotarla, pugnando por surgir atenazado por todos los extremos.  

El proyecto del Polo y la dinámica tendencial del nuevo partido son claramente la democracia, la transparencia y la paz. Los rezagos de la vieja política tanto de derecha como de izquierda se atacan con decisión. En el Polo puede haber deficiencias de gestión pero el Polo en manera alguna está afectado por el cáncer de la corrupción. Es un hecho que el Polo no ha sido tocado por el escándalo de la parapolítica.

El gobierno trata de hacer aparecer a algunos de sus miembros vinculados con la farcpolítica, pero esa es una fabulación inútil encaminada a dar la impresión de que todo está viciado y todo es ilegítimo, jamás se va a encontrar nada que se parezca al maridaje de riqueza impúdica, corrupción, terror y política que tiene sub judice a tantos parlamentarios uribistas.

La lógica reaccionaria y la lógica insurgente están agotadas por ilegitimidad la una y por inviabilidad la otra, por degeneración irreparable las dos. La esperanza está en la lógica civilista de transformación democrática. En la crisis actual de la política al Polo le corresponde liderar la restauración moral de la república. Ese es un propósito central de la reforma política en profundidad que el Polo y otras fuerzas políticas y sociales proponen. La sal no se desvirtuará. El Polo no defraudará a la nación.

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