Por: Felipe Jánica

A ponerle el pecho a la cuarta revolución industrial

Pasamos de una revolución mecánica a una eléctrica y luego a una automatizada. Ahora el estar conectado significa mucho para la economía, por eso se le atribuye a ésta la cuarta revolución industrial. Por supuesto son muchos los desafíos de esta revolución industrial. El asunto realmente importante para las organizaciones, y mejor para las personas es saber sacarle provecho a estar conectado con sus interesados claves (Stakeholders: Clientes, proveedores, empleados, comunidades, reguladores, entre otros). Acá lo clave es volver a lo básico, siendo ello el saber comunicarse o mejor conectarse con sus stakeholders.

Entender la economía no resulta compleja si tenemos claro que cuando se habla de ella, se habla de personas. Es decir, cuanto más personas haya, más posibilidades hay de tener intercambios, no solo de productos o servicios sino de interacción. Así que cuanto mejor interacción exista entre las personas dentro de un Estado o entre Estados o entre Organizaciones y dentro de ellas, mejores resultados económicos podríamos tener. Eso es lo estratégico, de ahí en adelante la administración de la economía será cuestión de regulación y de administración de la misma.

Esta cuarta revolución industrial que no es más que el estar conectados y ello conlleva muchos desafíos, los que a su vez son oportunidades. Entender que lo fundamental de esta revolución – lo básico – no ha cambiado es lo relevante de la discusión. Eso es saber cómo interactuar con mis Stakeholders. Por eso cualquier forma de comunicación con ellos para estar conectados será relevante para las organizaciones. Estar conectados con los Stakeholders no es nada diferente a lo que hoy día conocemos: Saber cuáles son sus preferencias, saber cómo esas preferencias son tenidas en cuenta al momento de producir productos o servicios y conocer de primera mano las tendencias y mega-tendencias que hacen más relevantes los productos o servicios ofrecidos. En palabras sencillas no nos estamos inventando la rueda, el problema es que aún no estando en a cuarta revolución industrial, las organizaciones no sepan este nivel de detalles de sus Stakeholders. Es por esto que antes de pensar en estar conectados en lo digital, es preferible que se conecten con lo básico con sus Stakeholders.

Si descartamos que estamos conectados en lo básico con nuestros stakeholders, entonces la tarea es estar conectados en lo digital. De eso se trata esta cuarta revolución industrial. Es decir que se nos facilita la conexión con nuestros stakeholders, pues ahora vamos a estar interactuando con ellos en tiempo real. El asunto de discusión es ¿cómo se puede hacer una transformación digital en las organizaciones de cara a estar más y mejor conectados con nuestros stakeholders? La transformación digital debe empezar por las personas dentro de la organización. Saber cuál es la tecnología que tenemos a disposición y cómo ésta puede facilitarnos el camino es la tarea por realizar. Para ello es necesario comprender que las organizaciones no están solas, pero por supuesto necesitarán la ayuda de especialistas en la materia, que seguramente ya están adentro de sus organizaciones.

Ahora bien, cualquier transformación digital va a necesitar un aliado estratégico y esto es lo financiero. Por eso la transformación digital debe entenderse que quién primero debe transformarse son los directores, gerente, vicepresidentes financieros. Estar conectados por ejemplo en su reporte financiero de cara a tomar mejores decisiones será fundamental para empezar a pensar en una transformación digital. Si me preguntan por dónde inicia la transformación digital de la organización ésta es sin duda lo financiero, porque cuando las finanzas funcionan bien los negocios funcionan bien.

 

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