Por: Uriel Ortiz Soto
Comunidad y desarrollo

Por la preservación del medioambiente

Considero que con el doctor Luis Gilberto Murillo como ministro de Ambiente se puede dar un viraje a las políticas ciegas que por mala información y caprichos malsanos tienen a varios yacimientos mineros inexplotados, con argumentos que no son nada convincentes y más bien atentan contra la estabilidad social y económica de sus moradores y regiones.

¿Que hay que conservar y preservar el medioambiente?  Nadie lo discute, pero frente a las normas que se han dictado sobre el particular existen un cúmulo de alternativas que podrían aliviar tan angustiosa situación de quienes se encuentran maniatados por culpa del Gobierno, que para ceder el paso a las multinacionales los está sacrificando. 

La minería ilegal no es que sea tan ilegal, ni atenta contra el medioambiente, lo que sucede es que el Gobierno utiliza estas argucias para proteger intereses de empresas multinacionales; desde luego que no faltan los pequeños y medianos mineros inescrupulosos, que buscando pescar en río revuelto se aprovechan de estas circunstancias para sacar el máximo resultado al despelote que hay en el Ministerio de Minas sobre asunto tan delicado.

No olvidemos que existen pequeños y medianos yacimientos a todo lo largo y ancho del país, que han contribuido al desarrollo social, económico y político de los pueblos, donde se han levantado varias generaciones que se han formado y educado con el producto de la pequeña y mediana minería.

En consecuencia, el Gobierno debería proceder a la revisión de los permisos existentes a la fecha de pequeños y medianos mineros con el fin de conminarlos a que hagan los ajustes necesarios de explotación y se comprometan a la conservación y preservación del medioambiente, bajo normas precisas que sean viables de cumplir.

De otro lado, para la recuperación y preservación del medioambiente, hay que acudir a la formación académica en escuelas, colegios y universidades, considero que debe adoptarse como cátedra de obligatorio cumplimiento y generar estímulos para los estudiantes que sobresalgan en estas labores. 

Además, sobre el mismo particular, se requiere generar planes y programas de desarrollo de conformidad con el recurso humano y natural de cada una de las regiones, teniendo en cuenta sus factores productivos, que la mayoría de las veces se ven comprometidos en la preservación y conservación de los recursos naturales.

También considero, debe ser política gubernamental, que en todos los foros y seminarios que se realicen de cualquier índole se dediquen unos minutos para reflexionar sobre la obligación de la conservación y preservación del medioambiente.  

Llegó la hora de tomar en serio esta medida, de esto es muy consciente el ministro del ramo, doctor Luis Gilberto Murillo, quien en los actuales momentos está diseñando planes y programas tendientes a instruir a los ciudadanos de todas las regiones de Colombia, de cuales son los mecanismos más efectivos para aplicar, cuando se trata de proyectos productivos que siempre deben ser amigables con la naturaleza.

Existen importantes planes de desarrollo sobre el particular, que se deben dar a conocer a través de una estrategia periodística para llegue a todos los sectores de la población, pero muy especialmente a las regiones más vulnerables del país, que aún no toman conciencia de la importancia de adoptar medidas de protección medioambientalistas.

Las autoridades regionales y municipales deben obligatoriamente diseñar planes y programas dentro de sus regiones, pero lo más importante, motivando a las juntas de acción comunal de las diferentes veredas, para que instruyan a sus asociados en el manejo adecuado de las cuencas hidrográficas, evitar la tala de bosques y convocándolos a participar en foros y reuniones relacionados con temas tan sensibles para el futuro de la humanidad.

[email protected]

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Uriel Ortiz Soto

Las nostalgias del poder

RAP del Eje Cafetero

Lucha vs. corrupción y veedurías ciudadanas

Maicao: ¡abuso con servicios públicos!