Por: Mario Morales

Por Petro

Propuesta sensata la de Mockus-Gina de votar a favor y no en contra de un programa.

No es fácil. Primero, porque por conveniencia proselitista las plataformas de los tres candidatos más opcionados a la Alcaldía de Bogotá han terminado por parecerse en el qué y sólo se diferencian a veces en el cómo o en el cuánto. Con ese libreto quedan las alternativas del quién y el para qué.

Está visto que la ciudad no acepta promesas veintejulieras y que está cansada de polarizaciones y de la “sobreventa” de su pasado reciente de cemento y megaobras, cuya eficacia ya expiró, como lo prueba el caos actual.

Insistir en pura infraestructura no sólo es caer en el mismo pecado, sino darla espalda a conclusiones de grandes metrópolis en procura de diseñar la ciudad perfecta. Desde la del New York Magazine, citada por Semana, que menciona la inequidad social entre las carencias de la capital del mundo para lograr tan soberano beneficio, hasta las cuestionadas de LeCorbusier, que influyó tanto acá y cuyos efectos son, según el teórico Peter Hall, que la ciudad ya no cumple su función de “defender al hombre y hacerlo bien” en términos de inclusión, tolerancia y educación.

Más que de indicadores la ciudad está urgida de encuentros y consensos. El nuevo alcalde tiene la misión de restañar heridas, disminuir inequidad y poner al ser humano en el sitial que usurparon los planeadores y tecnócratas.

Función que debe adelantar un líder inteligente, vista la agonía de los partidos, que se atreva con propuestas distintas, que haya dejado la esquizofrenia de los extremos, que aborde el futuro desde el presente de los humanos antes que de las obras.

Un líder despojado de blasones, heráldicas y de los mismos apellidos comprometedores, y previsibles, de siempre. Que además sea probadamente honesto y decidido. Y que tenga un poco de soñador.

Por eso, pero sobre todo “para eso”, votaré por Petro, creyendo que aprendió de sus errores y en que sabe que si no acierta será su última posibilidad en la política nacional.

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Y como obras son amores, mi voto al Concejo será por la entusiasta y activa Angélica Lozano, quien está hecha de la misma esencia.

www.mariomorales.infoy @marioemorales

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