¿Por qué no exportamos más?

Noticias destacadas de Opinión

El editorial del diario La República del 9 de junio pasado se pregunta —y se responde— lo mismo que muchos colombianos: ¿por qué exportamos menos per cápita y por año que nuestros socios de la Alianza del Pacífico? Colombia exporta solo US$819. Perú, US$1.398. México, US$3.559. Chile, US$3.647.

Las razones que aduce el buen editorial citado se resumen así:

1. Los costos de exportar desde Colombia son muy altos, porque los bienes y servicios que vendemos en el exterior son supervigilados por nuestros compradores por provenir de un país signado por el narcotráfico.

2. Los colombianos somos agricultores y productores ineficientes, nuestra competitividad la ciframos solo en contar con una tasa de cambio de pesos por dólar bien elevada.

3. Como los impuestos para producir en Colombia son los más altos de la OCDE, prefieren nuestros empresarios importar antes que cultivar o fabricar.

4. El salario mínimo en Colombia es muy elevado si se compara con economías similares; además, no está reglamentado el trabajo por horas, ni tenemos escalas salariales por sectores. Hasta aquí el editorial citado.

Para quien comenta, existen otros motivos complementarios de los anteriores para no exportar:

5. Los países ricos nos vendieron el cuento de la globalización, con sus tratados de libre comercio, los cuales nos garantizarían la estabilidad por medio de la reciprocidad comercial eterna, al poder comprar bienes al menor precio y con la mayor calidad, independiente del lugar de su fabricación. Nos obligaron a abrirles nuestras fronteras a países competidores desleales con monedas devaluadas artificialmente, o con salarios de hambre, o con precios de exportación inferiores a los domésticos de nuestra producción para quebrar y sacar del mercado a nuestros empresarios.

6. En los Estados Unidos, Canadá y México existen seis clases de subsidios para beneficio de su producción agropecuaria. Algunos de ellos, como las rebajas impositivas, son difíciles de cuantificar. Por esto, el 80% del maíz que consumimos nos llega de Estados Unidos…

a) Seguros frente a la reducción de los ingresos, por ejemplo, por caídas en la producción.

b) Créditos directos y subsidiados un 10% para la agricultura y la ganadería.

c) Seguros frente a los desastres climáticos.

d) Menores impuestos por conservación del suelo y para mejorar las dotaciones de las fincas.

e) Subsidios para promover las exportaciones.

f) Subsidios para realizar investigaciones, estudios y estadísticas para el sector agropecuario.

7. Por allá en 1975, la industria manufacturera colombiana le aportaba al PIB un 25%. En 2017 le aportó este sector al PIB solo un inquietante 12%. Esto es, nos hemos desindustrializado en una forma bobalicona. La culpa de esto se debe en alguna medida a las guerrillas narcotraficantes, como bien lo deja entrever el editorial citado. Sospecho que, sin los dólares de la coca, la tasa de cambio colombiana no debería ser hoy inferior a los $4.200/dólar. A una tasa de cambio con una devaluación razonable y sostenida en el tiempo, seguramente sí se reactivarían nuestras exportaciones.

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.