Por: Hernán González Rodríguez

¿Por quién votar?

A estas alturas de la vida política de la nación no resulta sencillo decidir por quién o por quiénes votar.

Para hacerlo debemos tener presente que, antes de la llegada al poder de Álvaro Uribe Vélez consideraban los colombianos que el Estado no podía derrotar a la guerrilla. Hoy día se piensa todo lo contrario. Cerca de la mitad de los municipios del país estaban en manos de la guerrilla, sin la presencia de las fuerzas militares, y sus alcaldes ejercían sus mandatos desde las ciudades capitales. Casi nadie se aventuraba a alejarse de los centros urbanos.

Hoy, a pesar de las deficiencias en muchos frentes, el presidente Uribe pasó ya a la Historia como uno de nuestros mejores mandatarios. Infortunadamente, como sucede con casi todos los líderes destacados de la humanidad, una de sus mayores deficiencias radica en no dejar herederos.

En estas circunstancias, y siendo la política el arte de lo posible, considero clave elegir en la consulta conservadora a Andrés Felipe Arias, porque con él y con el señor Juan Manuel Santos, o con quien elija el uribismo, se podría garantizar la continuidad de las ideas del presidente Uribe, por medio de unas mayorías en el Congreso.

Dudo, así mismo, de la eficacia de otros candidatos oportunistas a la Presidencia, así como de los "decididos a ser indecisos". Tanto los liberales uribistas, como las mayorías conservadoras, como los partidarios de Germán Vargas Lleras, en Cambio Radical, deberían apoyar a Arias en la consulta conservadora ahora el 14 de marzo, porque en la alianza de estos grupos estriba, quizá, la única esperanza seria de Colombia.

Buenos candidatos, tanto para la Presidencia como para el Congreso, existen muchos probablemente, pero la gran mayoría son desconocidos. Si a esto le adicionamos todos los enredos absurdos de nuestro sistema electoral, tarjeticas y tarjetones, con voto preferente, con desorientadores números, sin medios de identificación electrónica, porque el Minhacienda no suministró los fondos para ellos, no nos sorprendería una abstención elevada.

Ante esta situación de confusión absoluta, quienes no posean candidatos definidos, no pierdan su voto. Para que exista gobernabilidad en los próximos cuatro años deben unirse los conservadores, los uribistas y, ojalá, los de Cambio Radical. Marquen en el tarjetón para Senado y Cámara, al menos, uno de estos dos logotipos: una letra C o una letra U. Y soliciten el tarjetón de la consulta conservadora para votar por Arias.

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