Por: Mario Fernando Prado

Por una Cali mejor

Todo indica que el nuevo Alcalde de Cali será el médico Rodrigo Guerrero Velasco.

Con esta elección se pone fin a una campaña plagada de zancadillas y calumnias y se abre paso un cuatrienio en el que la que fuera la segunda ciudad del país tendrá que desatrasarse para recobrar el liderazgo que la convirtió en el ícono cívico de Colombia.

El médico Guerrero, con su contagiosa simpatía y su buen humor, ha sabido ganarse el respeto y el aprecio de los caleños. Pero no sólo eso: Su preparación, experiencia y el conocer a Cali “de pe a pa”, habida cuenta de que ya fue su alcalde y hasta hace poco concejal, uno de los pocos ajenos a la corrupción y a las componendas, le otorgan la autoridad que con urgencia requiere la mal conocida sólo como la capital de la salsa.

Ha sido tan avasalladora su campaña, que se le han ido sumando otros candidatos, quienes han declinado sus aspiraciones a favor del que ya ganó ampliamente en las encuestas y sólo le resta la refrendación de su triunfo en las urnas el próximo domingo.

Hay que resaltar que las adhesiones a Guerrero no han sido negociadas a cambio de puestos o canonjías y eso ha quedado claro: No llegará al CAM ni hipotecado ni debiéndole su victoria a nadie.

Finalmente, recibió el apoyo del expresidente Uribe, quien reconoció en Guerrero la mejor opción para regir los destinos caleños, coincidiendo en que lo más importante en este momento es recuperar la seguridad, para lo cual ha prometido una inversión de 100 mil millones de pesos. Pero no sólo eso: ha dicho que terminará las megaobras —algunas de ellas cuestionadas pero que no pueden dejarse a mitad de camino— y dará especial énfasis a la salud —que es su tema—, a la educación —de lo cual harto conoce, habida cuenta de que fue profesor, decano y rector de Univalle—, a la vivienda y a la convivencia. Cali, pues, quedará con el mejor alcalde de sus últimos años y Colombia entera volverá sus ojos a esta ciudad mejor llamada la capital del Pacífico. ¡En hora buena!

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