Por: Uriel Ortiz Soto
Comunidad y desarrollo

Posconflicto: cooperativas, agroindustria y minería

Pareciera que los promotores de la etapa posconflicto no se han dado cuenta de que el recurso humano hay que evaluarlo frente a los diferentes procesos de desarrollo y que cada uno de ellos debe tener plena identidad con sus afiliados.

Para que un producto sea rentable se requiere que quienes lo cultivan tengan plena identidad con el mismo, puesto que de lo contrario es muy difícil establecer controles de calidad y los errores de producción que se cometen son tantos que fácilmente las cosechas entran en etapas de serios cuestionamientos.

No se pueden cometer los errores del pasado, cuando en los programas de diversificación para los ilícitos se les vende la idea de producir, pero sin tener en cuenta los nueve eslabones que componen la cadena productiva y a su vez vincularlos a las alianzas estratégicas, con el fin de garantizar cantidad y calidad.

Aún no se ha entrado plenamente a la etapa posconflicto producto del acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, puesto que faltan una serie de detalles que permitan a: reinsertados, desplazados y diversificadores de cultivos ilícitos vincularse a una de las actividades productivas propuestas por el Gobierno a través de los organismos que manejan el posconflicto.

Sin embargo, es muy importante resaltar la importancia de tres factores que bien manejados con la población en comento darían excelentes resultados y serían miles y miles de empleos directos e indirectos que se generarían:

1º  Mecanismo de las cooperativas: Como lo hemos dicho varias veces por nuestras columnas, es el mecanismo más idóneo y confiable, puesto que permite a los asociados desarrollar sus actividades, con la seguridad de que al final de la jornada sus esfuerzos van a ser ampliamente recompensados y reconocidos.

Las cooperativas tienen la gran ventaja de que sus afiliados, antes de su ingreso, reciben obligatoriamente el curso de capacitación cooperativa y, como consecuencia lógica, la valoración del recurso humano frente a los diferentes procesos de desarrollo.

Además, una cooperativa bien orientada da plenas garantías al público consumidor y el manejo del control de calidad de los productos está previamente acordado mediante la fase estatutaria, y regulado por la superintendencia del ramo.

Es importante para la etapa posconflicto mencionar otras dos actividades que bien manejadas, con criterio gerencial y buenas metas de desarrollo, con la preservación del recurso natural en todas sus modalidades, sería la oportunidad para generar también miles de empleos directos e indirectos:

2º Procesos agroindustriales: Todo producto del sector agropecuario, por ínfimo que sea, tiene sus desdoblamientos y es sujeto de agroindustrialización, para mejor provecho en los mercados internos y externos.

Lamentablemente, en nuestro país la agroindustria se encuentra muy en pañales, puesto que pequeños y medianos productores no disponen de los medios necesarios para hacerlo y los conocimientos de industrialización para llevarlos a la práctica.

Debemos entender que la agricultura primaria es apenas el comienzo para abrir las posibilidades de ingreso a las metas de la industrialización; es parte bastante apasionante de la agricultura, puesto que allí están guardados toda una serie de secretos, que muchas veces los investigadores se quedan perplejos ante tanta indiferencia agroindustrial.

3º Minería: Este sector de nuestra economía, por sus malos manejos e intereses foráneos, en los últimos años ha generado bastantes problemas sociales; no obstante los estudios realizados por diferentes medios de comunicación como la revista Semana, el Gobierno continúa alimentando abusiva y vergonzosamente intereses foráneos, con la peregrina disculpa de que es para preservar el medioambiente.

Sin embargo, los pequeños y medianos mineros artesanales y ancestrales, con justificada razón, se consideran con un derecho adquirido, puesto que llevan cientos de años de generación en generación explotándolos.

Los miles y miles de yacimientos de diferentes minerales que existen ancestralmente y se encuentran cerrados pueden ser reabiertos dictando una serie de medidas que los obliguen a la preservación y conservación medioambiental.

urielos@telmex.net.co

 

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