Por: Óscar Alarcón
Macrolingotes

Posesiones presidenciales

Falta menos de un año y aún, ante cerca de 30 aspirantes, no se sabe quién será la persona que asumirá la Presidencia el próximo 7 de agosto. Esa fecha, que hoy nos es familiar porque nos recuerda nuestra Independencia, solo lo fue a partir de la Constitución de 1886 cuando se fijó para ser el día en que se posesionan nuestros mandatarios. En el siglo XIX nuestros presidentes asumían el 1º de abril. ¿Por qué? Estallada la revolución de Independencia el 20 de julio de 1810, Jorge Tadeo Lozano se hizo ardiente partidario de ella. En enero de 1811 recibió la misión de la Junta Suprema de redactar un proyecto de constitución sobre los principios del sistema liberal representativo. Reunido el Colegio Electoral Constituyente, Lozano fue elegido primer dignatario. En esta Constitución se reconocía como soberano a Fernando VII, con la condición de que viniera a reinar desde Santafé. Mientras llegaba, Lozano fue elegido vicerregente de la Real Persona y presidente del Estado. El 1º de abril tomó posesión y el 4 promulgó la carta fundamental.

Desde entonces esa fecha quedó para las posesiones presidenciales, a pesar de que la Constitución de 1830, la de la Gran Colombia, que nació muerta, fijó como fecha de posesión de presidentes el 15 de febrero (artículo 83).

El 1º de abril de 1832 fue cuando se clausuró la Convención Granadina y cuando se aprobó la Constitución de ese año. Desde entonces en todas las constituciones se puso esa fecha para la posesión del presidente de la República. Por esos años no había Capitolio y era necesario buscar sitio para la ceremonia. Como en abril, aguas mil, el lugar para tan importante acto no podía ser al aire libre. Muchas veces se escogió la Catedral, pero quién sabe por qué demonios se volvió de mal agüero porque ninguno de los que allí juró terminó el período: José María Obando, por el golpe de Melo de 1854; Tomás Cipriano de Mosquera, por el golpe del 23 de mayo de 1867, y Francisco Javier Zaldúa, quien murió en el propio Palacio Presidencial a los nueve meses de haber asumido en 1882.

 

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