Preocupante radiografía del país

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Todos esperamos y aspiramos a que 2021 sea un período de acomodarnos a la nueva normalidad que nos impuso la pandemia, lo cual debe ser en dos grandes direcciones: i) la coordinación de la vacunación que garantice su llegada a todos los colombianos y ii) la puesta en marcha de los proyectos y programas del Plan Nacional de Desarrollo encaminados al mejoramiento de las condiciones de vida de la mayor parte de nuestros compatriotas. Si bien la pandemia ahondó la problemática socioeconómica, la desidia de los gobernantes es más antigua que esta. El abandono de ciertas regiones es pandémico y los gobernantes, como el de ahora, han bajado la guardia frente a la solución de los problemas de vida.

Amylkar Acosta, uno de los economistas más estudiosos de la realidad nacional, siempre nos muestra en sus interesantes artículos especializados diferentes ópticas de la cruda pobreza en todo el país. Hace conocer cifras y porcentajes reales sobre las poblaciones que lograron salir de la miseria en algún momento determinado y que en mayor número han regresado a peores niveles que antes, lo cual es alarmante. Por eso resulta contradictorio que el Gobierno se centre únicamente en la pandemia y descuide el otro aspecto que es tan vital como la vacuna, como es la puesta en marcha de su Plan Nacional de Desarrollo y dentro de este la implementación del Acuerdo de Paz.

En estas circunstancias resultan sabias las palabras de Amylkar Acosta cuando afirma: “Y no hay que perder de vista que cuando hablamos de la pobreza sabemos que esta se caracteriza porque la persona no tiene cómo valerse por sí misma para que sea llevadera su congrua subsistencia”. Así que, por favor, le imploramos al presidente que no salga ya en televisión, menos propaganda y publicidad, que son costosísimas y solo favorecen a un mínimo porcentaje de población, para que él, como ha hecho con la pandemia, se preocupe por el incremento o al menos que se hagan efectivas las partidas presupuestales para salud, educación, acueductos y vías de acceso a los grandes centros de dinámica económica en todo el territorio nacional. Las visitas a ciertas zonas son costosas, presidente, por su seguridad. Mejor ordene y controle.

El éxito de un gobierno radica en la erradicación de la pobreza, el factor más potente para dinamizar una economía, sin tanto discurso engañoso por parte del primer mandatario y los ministros que le acolitan sus exageraciones que se convierten en mentiras.

Ana María Córdoba Barahona. Pasto.

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