Por: Pedro Viveros

Presidente Duque, zapatero a tus zapatos

El discurso del sábado del presidente Iván Duque ante el Congreso de la República, en la instalación de las sesiones del segundo período legislativo de su mandato, fue el cierre de una legislatura repleta de “pequeñeces” donde primó la entrega total del Gobierno por cumplir, a “capa y espada”, la agenda del Centro Democrático. Seis meses en la discusión sobre la reforma tributaria y el enfrentamiento contra el ministro Carrasquilla, así como otro semestre con las objeciones a la ley estatutaria de la JEP y la refriega por la captura, recaptura, juramentación parlamentaria y el escape final de alias Santrich de la justicia, no se pueden traducir en calidad parlamentaria.

Para algunos la aprobación de leyes como la de financiamiento, la modernización de las TIC o el Plan de Desarrollo podrían sonar a victoria del presidente Duque. Para ellos estas aprobaciones se alcanzaron sin la llamada “mermelada” y, a pesar de no tener ese mecanismo, se rescataron los muebles con proyectos esenciales para la supervivencia del Estado. La realidad es una: en materia legislativa perdió la agenda de Uribe y su partido.

El mensaje de las fuerzas parlamentarias radicó en aprobar lo mínimo, esperar a la culminación del primer año de “luna de miel” del Ejecutivo y “hacer tiempo” al segundo año que siempre es el del Congreso. Con los cambios en las presidencias de ambas cámaras las relaciones van a ser más independientes, pero más sinceras. El presidente Duque, luego de hora y media de disertación, aumentó el tono pero bajó las disputas. Su capacidad de orador fue enfática y el contenido de su alocución evidencia que habrá unas relaciones entre Duque y el Congreso sin intermediarios uribistas pura sangre.

La autonomía de los nuevos encargados de ambas cámaras y la sacudida presidencial de los temas que lo desgastaron, unido a su ejemplo de antenoche al oír de viva voz en el Salón Elíptico a la oposición para que “ni uno más” de los líderes sociales sea asesinado en Colombia, permiten entrever que la tónica del exsenador Duque va a permitir la entrada en escena al presidente Duque, doliente del diario vivir de los colombianos.

La percepción de los colombianos sobre el futuro del país es bastante negativa. Las encuestas, los corrillos, las conversaciones en el transporte público y del día a día siempre terminan en desesperanza. Las opiniones de expertos en temas económicos de la talla de los exministros Juan Camilo Restrepo y Guillermo Perry, quienes hacen un llamado para revisar la política económica sobre todo en materia de empleo y de finanzas, hay que leerlas con atención. Restrepo alerta sobre la ineficiencia estatal al no generar 750.000 empleos y Perry aduce que las ventas de empresas, o participaciones en ellas, pueden estar sirviendo para pagar el déficit fiscal. Ambas advertencias deben ser atendidas con prontitud. Tanto silencio ministerial y gremial otorga.

El énfasis del discurso presidencial para que “nuestro rumbo sea el crecimiento con equidad” nos lleva a aterrizar en los retos evidentes de un país que quiere soluciones a los problemas sociales y de su bolsillo. El deterioro de la calidad de vida de los colombianos es urgente detenerlo. La serena actitud del presidente Duque y el talante del nuevo regente del Senado, el liberal Lidio García, de invitar a “enarbolar las banderas de un partido único llamado Colombia”, son un buen augurio, dan algo de tranquilidad y contrastan de manera incuestionable con las permanentes “jugaditas” de manejo infantil del expresidente del Senado y con las explosivas y rimbobantes arengas del expresidente de la Cámara de Representantes. Todas ellas características que contemplaron el pintoresco panorama de unas sesiones que ojalá les den paso a verdaderos maestros en el arte de dirigir un parlamento.

Es la economía y el presidente Duque conoce del tema, así que zapatero a tus zapatos.

872137

2019-07-22T03:50:07-05:00

column

2019-07-22T19:09:34-05:00

jrincon_1275

none

Presidente Duque, zapatero a tus zapatos

40

4047

4087

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Pedro Viveros

La vecindad

El mundo cambió y Greta quiere respuestas

“Pipe”, ¿súpercontralor o político?