Por: Fernando Galindo G.

Presidente: salve usted la salud para que no mueran más pacientes

Con fecha 6 del corriente mes, el cardenal Rubén Salazar G., arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, presidente de la Conferencia Episcopal, envió una sorprendente y trascendental carta al senador Juan Fernando Cristo, presidente del Congreso de la República, como “materia de reflexión ética y moral sobre la delicada responsabilidad que ahora les concierne”, por “la crítica situación del Sistema General de Seguridad Social en Salud, creado por la Ley 100 de 1993”, en los debates parlamentarios para “reformar el inequitativo sistema de salud”.

El cardenal Salazar, al listar “los problemas estructurales que aquejan al vigente sistema sanitario”, en el literal f señala “la nociva existencia de intereses políticos, corruptos y corruptores, caracterizados por el abuso de poder, el tráfico de influencias, el enriquecimiento ilícito, la connivencia con grupos ilegales, la falta de transparencia en la contratación y otros numerosos hechos, delictivos e inmorales, que afectan gravemente la eficacia de la sanidad pública”.

Tan alarmantes evidencias de la maldad que se ha implantado en el sistema colombiano de salud no se van a eliminar con el articulado de ley ordinaria aprobado en el Senado. Por el contrario, al mantener el modelo mercantilista de las EPS/cajas (gestores) se fortalece la posición dominante de éstas sobre los demás actores, al permitírseles la contratación de prestadores públicos y privados y fijar las tarifas de la misma; se mantiene la estructura oligopólica generada por la integración vertical; no se define la naturaleza pública de los aportes de los ciudadanos, a través de los parafiscales y de los copagos, permitiendo el error conceptual de que serían ingresos propios de las intermediarias EPS/cajas.

Como se ha señalado repetidamente en esta columna, el Estado está en mora de corregir tal despropósito, que ha conducido a severos enfrentamientos entre la contralora y el fiscal.

En ese contexto, el extenso informe presentado por la Contraloría sobre los desvíos y la apropiación de un billón cuatrocientos mil millones de esos aportes por Saludcoop, debe prevalecer, por su validez, en medio de la controversia de las últimas semanas.

En las recomendaciones para la reforma substancial de la ley ordinaria, a cargo ahora de la Cámara, el cardenal Salazar menciona que es imperativo partir “del reconocimiento de la salud como derecho fundamental y prioritario de los colombianos... y debe estimular y reflejar un profundo cambio de mentalidad ética que ponga el bien de la persona humana, del paciente, por encima de cualquier otro interés legítimo”.

Con los conflictos de interés que afloraron en los debates del Senado, sólo el primer magistrado puede convocar a los parlamentarios de la Unidad Nacional y a sus ministros para que de la Cámara y de la posterior conciliación se logre la transformación fundamental que todos anhelamos, que nos permita el goce pleno del derecho a la salud, sin muertes evitables, en la era de la paz.

Parche 1. “La reforma del sistema sanitario debe reafirmar la insustituible responsabilidad del Estado frente al bienestar integral de sus ciudadanos”. Cardenal Salazar.

Parche 2. ¡Demencial! Uribe, a quien cuidan más de 300 uniformados, los instigó, en reunión con comerciantes de San Andresito reseñada en los noticieros (13-11-2013), a sublevarse y amotinarse contra el Gobierno por el proceso de paz.

 

*Fernando Galindo G.

 

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