Por: Marcela Lleras

Primera Infancia, un tema prioritario

EN LA CAMPAÑA DE LOS ASPIRANTES al Congreso, salvo una voz solitaria que hizo una mención a la Primera Infancia, nadie más se pronunció y menos se interesó en este tema, que es vital para el desarrollo de un país.

En Colombia no se piensa a largo plazo. Inclusive las leyes se hacen como una reacción inmediata a un problema inminente. El concepto de legislar y construir para un futuro no está en la agenda de los políticos.

La Primera Infancia es la etapa del niño, desde su nacimiento hasta los 6 años, cuando las neuronas crean conexiones, se desarrolla su capacidad cognoscitiva y sus aptitudes intelectuales y emocionales. Para que esto suceda se necesita una alimentación adecuada, paralelamente con un buen entorno físico, cariño y estímulos; en eso consiste la educación inicial. Si esto no se da, las carencias en los niños son tristemente insubsanables. Está comprobado científicamente. En Colombia hay 4’280.363 niños en Primera Infancia, de los cuales el 12% sufren de desnutrición crónica en su dimensión aguda y severa. Aquí omito las otras clases de desnutrición. Esto se oculta sistemáticamente porque es malo mostrar que un país tiene a sus niños con hambre.

Existe un Conpes de 2007 sobre Política Pública Nacional de Primera Infancia, pero al adjudicar recursos éstos se van más en armamento y en subsidios para la gasolina.

Los niños que sufren de desnutrición serán propensos a enfermedades; no podrán ser competentes en la escuela, eso trae deserción; además, situaciones como el desplazamiento entran a formar parte de todo este sistema perverso que se ensaña contra ellos y, desde luego, construir un país con niños en estas condiciones no es posible.

Hay adalides que están luchando con mucho esfuerzo y no con todo el eco que se merecen para que se entienda la importancia de la Primera Infancia. La Fundación Éxito desde hace siete años ha estado comprometida con la nutrición infantil, porque comprende que la magnitud del problema está en la semilla y tiene la visión de un país con desarrollo equitativo y con competitividad, que sólo se logra si sus niños han sido criados sin hambre y en buenas condiciones. La Fundación ha premiado a personas e instituciones que, en este sentido, se han dedicado a trabajar por los niños.

Hay una frase acuñada: “Los niños son el futuro de Colombia”. Sí, pero sólo si se invierte en ellos desde que nacen, con alimentación y cuidados.

El futuro de Colombia no puede estar solamente en las manos de los niños de altos estratos. Eso no es justo, ni es equitativo. El futuro de Colombia debería estar en las manos de todos los niños. Pero para eso la política pública de la Primera Infancia debe ser prioritaria. Toma tiempo, por lo menos una generación, para que se vean resultados.

Los comprometidos seriamente con la Primera Infancia están esperando el pronunciamiento de los candidatos presidenciales sobre este tema fundamental para el desarrollo del país, y esperan que no vaya a ser tan ajeno en su agenda como lo es en la realidad.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Marcela Lleras

Otros héroes

Muy sospechoso

Los íncubos y súcubos de la Episcopal

Colgados de la brocha

Tal para cual