Por: Juan Carlos Gómez

Prohíban Waze

Cada vez más, Waze se convierte en el verdadero regulador del tráfico automotor en Bogotá.

Esta función no la ejerce la genio secretaria de la Movilidad, que no tuvo ningún empacho en hacer aún más caótico el tránsito en el norte de esta ciudad y desplegar 200 auxiliares y agentes en la carrera 11, entre la 82 y la 100, para hacer creer que fluye lo que no fluye y soslayar lo que en realidad es un atropello, al estilo más “humano”.

Gracias a Waze, hoy conozco calles de Bogotá que nunca recorrí, encontré interesantes atajos y pude evitar las vías habituales, que siempre están más congestionadas.

El alcalde Petro no aumentó ni siquiera en un centímetro la extensión de las vías capitalinas. Con el carril exclusivo para los buses y medidas como las de la carrera 11, las redujo y castigó aún más la posesión del vehículo particular en esta ciudad, que, per cápita, sigue siendo de las más bajas de América Latina y no es ninguna riqueza sino una necesidad y un derecho para escapar del tormentoso transporte público, a punto del colapso.

Waze es una aplicación disponible casi a nivel mundial en los dispositivos móviles, la cual —de viva voz, en el idioma deseado y en tiempo real— guía a los conductores hacia las rutas más expeditas, con milimétrica exactitud; notifica de inmediato accidentes, baches y demás novedades y permite que los agobiados conductores de manera colaborativa informen lo que van encontrando en la vía.

Waze también advierte la presencia de policías en la vía, razón por la cual en California las autoridades han solicitado —vanamente— desactivar esta prestación.

Esta aplicación, creada en Israel en 2008, pronto se convirtió en una amenaza para los mapas de Google, razón por la cual esta la adquirió en 2013, en más de 1.000 millones de dólares.

Nuestra sociedad aún está lejos de volverse digital. Como lo demuestra el caso de Uber, los intereses creados pueden lograr que se levanten barreras artificiales para evitar que todos disfrutemos de los beneficios de la tecnología. Las autoridades que lo promueven y toleran están violando el derecho a la información. Ya va siendo tiempo de que las investiguen.

@jcgomez_j

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