Por: Iván Mejía Álvarez

Pronósticos y deseos

Como dice la popular canción decembrina: "un año que viene y otro que se va...". Cerrando este 2007 y a la espera de lo que viene, este columnista se atreve en medio de la osadía pero con pleno conocimiento de causa a lanzar algunas predicciones sobre lo que le espera al fútbol colombiano en la próxima temporada:

Continuarán los problemas arbitrales. Como el trabajo de los últimos diez años ha sido muy malo, como no se formaron nuevos jueces, como los colegios departamentales fueron una porquería y sometidos al capricho del sátrapa de la Difútbol, la renovación se demorará muchísimo. Los Foreros, Baltasares y Wollmar no presentarán su renuncia por incompetentes y nadie se atreverá a decirles que llegó la hora de decir adiós. Esto seguirá en manos de Buitrago, Barahona, etc.

Jorge Luis Pinto continuará negando que existen problemas internos en la selección y con aire arrogante sostendrá que todo el que diga algo contra su trabajo es “enemigo del país”. Ha tomado la mala costumbre de señalar a sus críticos como “apátridas”. Pinto se esté pareciendo a José Obdulio, que considera que quien piensa diferente al Emperador Álvaro es terrorista y enemigo del país. Pinto tiene seis meses para intentar limar asperezas con Tressor, Amaranto, Falcao, Totono, Aquivaldo, quienes se fueron ofuscados con su trato grosero y dictatorial. Aunque los triunfos tapan todo, los problemas están vivitos y coleando.

En Santa Fe seguirán hablando de Moreno, Valoyes, Charria, Anchico y terminarán apareciendo Neculman, Seijas y fulanito de tal. Ilusionan a los hinchas y luego salen con un chorro de babas. Ah, los “nuevos” directivos, que de nuevos no tienen nada, volverán a visitar a Pachito bla bla para prometerle que el “club está limpio y los dueños somos nosotros”. Ya les vamos a creer, como si con la plata de Plazas, Prieto, Farfán, Mora y Carreño se pudiera formar un equipo de fútbol.

El maestrico perdedor y fracasado, el presidente de Millonarios, seguirá en las mismas. Prometiendo mucho, cumpliendo muy poco, dejando una mala imagen, contentándose con premiecitos de consolación lejanos de la gloria que debería tener Millonarios. Y mientras tanto, los hinchas seguirán viendo a Nacional dar vueltas olímpicas inclusive en El Campín. El politiquerito provinciano que intenta volverse famoso gracias al nombre de Millonarios, lleva ya cinco años en el club y todavía no sabe lo que es una corona o una final. Todo un desastre, pero él está feliz y gracias al apoyo de sus nuevos partners, García y Rendón, continuará allí, pelando el cobre, arruinando la poca imagen que queda de una institución que lo único que tiene hoy es una cauda inmensa de seguidores que esperan ganar algo y no contentarse con cuartos puestos.

La Difútbol cada día vale menos, pesa menos. El fútbol aficionado se muere lentamente en manos de un dirigente inepto cuyo destino en 2008 debería estar marcado por el retiro. Las ligas se cansaron de viajecitos a partidos de la selección como botín. Es hora de que alguien tome la bandera del cambio y promueva una revolución contra el sátrapa que acabó el fútbol aficionado.

Motivo vacaciones esta columna dejará de aparecer en los próximos días. A todos los lectores, una feliz Navidad y un 2008 venturoso y con mucha salud, pesitos y amor.

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