Por: Carolina Botero Cabrera

Proveer Internet será servicio público en EEUU

El director de la FCC declaró que asegurará  "el derecho de los usuarios de Internet para ir donde quieran, cuando quieran y el derecho de los innovadores a introducir nuevos productos sin pedir permiso a nadie".

Con estas palabras Wheeler reafirma el propósito de la administración Obama de respetar la neutralidad. Su propuesta, esperada para fin de mes, atribuirá a la FCC (la autoridad de comunicaciones de EEUU, equivalente a nuestra CRC) más facultades sobre los proveedores de acceso a Internet reclasificando la banda ancha como un servicio público. La propuesta se presenta después de una década de disputas que han construido el principio de neutralidad, que han impactado la adopción del principio en otros países y que recuerdan casos como Netflix/Comcast, Internet.org, y otras discusiones más locales y puntuales

Internet se forma a partir de tres capas: (1) hardware y software, (2) estándares y protocolos que los comunican y permiten la transmisión, y (3) contenidos y servicios. La neutralidad obliga a quienes facilitan que cualquiera ofrezca y acceda a contenidos y servicios a través de esa infraestructura común a que lo hagan sin barreras. Es decir, es un principio que protege a los usuarios y obliga a los intermediarios (los que nos dan acceso -como Claro-, nos permiten buscar -como Yahoo-, nos dan un dominio -como .co-, etcétera) a no discriminar ni restringir, de modo que, tengamos un Internet libre y abierto.

Para garantizarlo, Wheeler "prohibirá la priorización pagada, el bloqueo y la estrangulación de contenidos y servicios legales", y afirma que incluirá tanto a líneas fijas como al servicio celular de banda ancha. Su propuesta estará alineada con la de miles de usuarios que presentaron comentarios apoyando la neutralidad y pidiendo dientes para la autoridad. Se espera también que sea fuertemente resistida por los operadores, que pierden privilegios de autoregulación.

Sin duda, la discusión parte del hecho de que los intermediarios tienen una capacidad importante para rediseñar una red que, por sus características, se ha convertido en una herramienta democratizadora y de ejercicio de derechos. Y plantea la obligación del Estado de no permitir que se convierta en otra forma de televisión. En Colombia, ¿cómo vamos?

 

 

 

 

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