Por: Felipe Zuleta Lleras

Qué cantidad de boberías

Como consecuencia de la decisión de la JEP de no extraditar a Jesús Santrich a Estados Unidos, la captura del exmagistrado de la Corte Suprema Gustavo Malo, la inesperada renuncia del fiscal Néstor Humberto Martínez y las acusaciones por el llamado cartel de la toga, muchos han salido a decir que el país entró en una crisis institucional sin antecedentes, que es la hora de tomar decisiones porque el país se acabó, etcétera.

Qué cantidad de bobadas he oído en estos días. Asumo que muchos de los que dicen que el país se acabó no habían nacido para la época de Pablo Escobar, de los asesinatos de Lara, Galán, don Guillermo Cano, Carlos Pizarro y Antequera. Esto que ha pasado esta semana no tiene la trascendencia que le pretenden dar. Pero, claro, en río revuelto ganancia de pescadores.

Los enemigos del fiscal andan felices, los enemigos de la paz andan felices, los enemigos de la Corte Suprema andan felices y así…

Lamento la salida de Martínez, pues pese a los problemas que tuvo demostró ser un gran fiscal en temas importantes como la corrupción. Dejó condenados y presos a cientos de alcaldes y gobernadores, funcionarios corruptos y políticos podridos. Sus enemigos están de fiesta, celebrando, como es obvio. Y, claro está, en el caso de Santrich no deja de sorprender que él quedó tranquilo y empapelados los funcionarios de la Fiscalía. El mundo al revés. Los delincuentes haciendo de las suyas y los honestos defendiéndose de los pícaros.

Lamento de verdad la renuncia del doctor Martínez, pues así no lo entiendan sus enemigos de oficio, estaba haciendo una labor encomiable, su profesionalismo es excepcional y, además, duélale al que le duela, es un gran abogado.

Viene ahora la puja por la terna que debe presentarle el presidente Duque a la Corte Suprema. Los uribistas querrán tener un fiscal de bolsillo (lo que no era Martínez) para poderse vengar en contra de todos aquellos que tomaron decisiones en contra del expresidente Uribe, sus hijos o su hermano Santiago. Eso sin mencionar a los altos exfuncionarios de Uribe detenidos. Ojalá el presidente Duque, que ha demostrado ser sensato, terne a tres ciudadanos ejemplares, pues de no hacerlo acabará enredado y con el Gobierno salpicado por el devenir político.

Y para completar la bobería de algunos, entonces hablan de constituyente y referendo. Qué falta de seriedad la de algunos, o de golpe, qué ganas de modificar la Constitución con un articulito para que Uribe vuelva a ser presidente, pues no se han resignado a no reelegirlo por segunda vez para un tercer gobierno. No me cabe la menor duda de que algunos, entre ellos el primo de Pablo Escobar, andan en eso.

Qué hartera para el presidente Duque levantarse a diario a ver todo lo que está pasando, pues entre escándalo y escándalo se le va el Gobierno que ha hecho cosas buenas, que se empañan por todas estas situaciones que, lejos de ser dramáticas, son hasta divertidas. La patria boba en su esplendor.

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2019-05-19T00:00:41-05:00

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2019-05-19T00:15:01-05:00

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