Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria

Que continúe el debate

EL TEMA DE LA EDUCACIÓN SUPErior continúa en el debate público, lo que ha sido positivo para que se discutan las debilidades y necesidades del sistema y se promuevan soluciones.

Y es que existen efectivamente numerosos temas que se deben abordar; es inaplazable la necesidad de aumentar la cobertura, pero es importante definir qué tipo de carreras u oficios se quieren promover para que puedan ingresar al sistema productivo y cómo va a hacerse, pues el tema de la calidad puede deteriorarse.

La necesidad de un revolcón en la educación superior es primordial. El aumento de cobertura es importante para el desarrollo; por eso además de buscar la inversión privada habría que buscar otras alternativas complementarias. Lo primero sería estimular e incentivar que la infraestructura educativa actual amplíe sus jornadas para que reciban más estudiantes en horarios nocturnos o fines de semana. Igualmente con los avances de la tecnología estimular y promover más programas virtuales.

Si el objeto es que los jóvenes aprendan un oficio se debería regresar a los colegios vocacionales como fueron los antiguos INEM o ampliar los años de escolaridad en los colegios para formar técnicos o tecnólogos en sectores que requiera la región. Un colegio en las afueras de Villavicencio, por ejemplo, podría tener dos años más para graduar un técnico agropecuario.

Otra preocupación es que el aumento de cobertura debe tener un cambio en la orientación educativa. Hoy la educación está dirigida a que el estudiante cuando termine sus estudios busque trabajo en el sistema laboral, pero no está orientada al emprendimiento, a la creación de empresas.

Por supuesto que una clave en este propósito es el control de la calidad de la educación. Hoy muchos centros de educación superior, para ahorrar costos o dirán que para tener más estudiantes, tienen clases de un profesor con más de 80 estudiantes, lo que deja mucho que desear en el aprendizaje y en la participación del estudiante. Y aun si se justifica por el tipo de materias, la calidad es cuestionable. Es aquí cuando es necesario que la ley haga obligatoria la rendición de cuentas y ponga unos requisitos mínimos de número de estudiante en clase.

Es una lástima que el debate no obstante se haya focalizado en la universidad pública, en que si se va a privatizar la educación pública, si se rinden cuentas, si hay lucro. Y si es así, entonces se debería analizar la universidad pública, los sueldos de los profesores vs. los profesores de otras universidades, el costo de un estudiante, etc., etc.. Pero aquí se trata de cómo tenemos más jóvenes educados con buena educación, con fuentes de financiación (que poco se ha comentado) y que puedan ingresar al sistema económico. Que continúe el debate.

 

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