Por: Uriel Ortiz Soto

¿Qué estabas tramando Gobernador?

Y no se nos ponga bravo Gobernador, que los Caldenses tenemos toda la razón al estar decepcionados e indignados con su gestión, en lugar de echar vainas, más bien pida perdón. Lo que Usted Gobernador, pretendió hacer con el proyecto de Ordenanza que modificaba la estructura del Régimen de Rentas del Departamento, permitiendo el nombramiento de un solo operador logístico para los mercados nacionales e internacionales, no tiene presentación y si mucho de suspicacia, tan comunes en su personalidad conocida de Autos en los Organismos de Control del Estado.

Eso de presentar el proyecto de Ordenanza, a espaldas de la gerencia y su junta directiva; sin los soportes técnicos y jurídicos; en horas de la noche y días no hábiles, deja mucho que pensar. Algo se estaba tramando. ¿Díganos la verdad Gobernador, que sus súbditos nos ponemos bravos?

Mencionar la Industria Licorera de Caldas, es hablar de uno de los orgullos de nuestro departamento, por la calidad y exquisitez de sus productos que gozan de fama mundial. Sin embargo, Los mercados otrora tan apetecidos, se han visto arruinados en los últimos años debido a los malos manejos. Los agentes distribuidores siempre han tenido apetencias políticas y su nómina burocrática muchas veces  sobrepasa un cien por ciento su capacidad presupuestal. No es sino mirar los gerentes de los últimos años, todos se encuentran en manos de la Justicia.

Es tan prodigiosa su producción, que además de sus deliciosos licores, produce políticos a granel de alta y baja gama. Son varios los dirigentes de Caldas que han logrado despegar a la vida pública, bajo la sombra de contratos leoninos, chanchullos, peculados, saqueos y venta fraudulenta de sus productos. En algunos mentideros políticos, se dice que fue la caja menor de quienes se robaron el Departamento.

Por eso, no es de extrañar el nuevo escándalo de corrupción que acaba de develarse, si no es porque fue detectado a tiempo por los medios de comunicación y distinguidos dirigentes empresariales, muy seguramente que con tan cuestionado proyecto de Ordenanza, se hubiese causado otro daño de incalculables consecuencias económicas, sociales y políticas, al ya sufrido Pueblo Caldense.

Debemos resaltar la probidad, independencia y rectitud con que actúo la actual gerente de la Industrial Licorera, doctora Maria del Pilar Joves Ramirez, a  quien no le tembló la mano para firmar un oficio dirigido al Gobernador y al presidente de la Duma Caldense, poniendo sobre aviso las inconveniencias de la Ordenanza, y denunciando cómo todo se estaba haciendo en forma silenciosa y solapada. Esperamos que al Gobernador, no le vaya a dar por tomar represalias contra tan brillante funcionaria que en los meses que lleva de gestión se ha ganado el respeto y la admiración de los Caldenses.

Aunque el Gobernador, después de verse acorralado retiró el tan cuestionado proyecto, no sin ates pronunciar un lacónico discurso de derrota que a nadie dejó convencido, queda en el aire un tufillo de negociado, por eso, es de suma importancia que los organismos del Control del Departamento y a nivel Nacional, investiguen hacia donde se dirigía el Gobernador con las valiosas valijas de la Industria Licorera, Patrimonio Nacional y orgullo de todos.
Me temo, que tenía los burros amarrados en su propio despacho, y para evitar que sus relinchos trascendieran a la plaza de Bolívar, les tapó la trompa con la etiqueta del: C.V.Y - cómo voy Yo-, esto le garantizó el silencio de la noche y la soledad de los días feriados para tratar de convencer a algunos diputados, de su feudo y malévolo proyecto de Ordenanza. 

Es que con los continuos escándalos que ha promovido el señor Gobernador, y ya que ni la Procuraduría General de la Nación, ni la Fiscalía, han tomado una decisión al respecto, los Caldenses vamos a tener que permanecer muy pilos en estos últimos meses que le restan de gestión, para que cuando termine no nos llevemos tremendas sorpresas. Debe haber mucha agua corriendo debajo del puente, con salvavidas pagados por la misma Gobernación, para que se desvíe el curso de los acontecimientos.

Quiera Dios que el futuro Gobernador de Caldas, coloque nuestra industria de licores en el pedestal económico e industrial que le corresponde, y que su administración le sea entregada a un verdadero ejecutivo, con proyecciones gerenciales, que mire hacia el futuro las bondades de sus mercados con los T.L.C, y no los confunda como el actual Gobernador, con el C.V.Y. Como voy Yo. 

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