Por: Hernán Peláez Restrepo

¿Qué hacer?

Las oportunidades deben ser aprovechadas y si no, pasa lo que siempre ocurre. Salimos desilusionados.

Así como Tévez dio el tiquete a los uruguayos, botando el penalti, también Falcao García, quien lucía seguro y convencido de acertar en el cobro, brindó opción a los peruanos, quienes finalmente nos eliminaron.

Las fallas en el plan de juego de la selección de Colombia fueron varias. La principal: no tomar ninguna precaución defensiva o de control sobre Juan Manuel Vargas, de quien sabíamos todos era la pieza clave en Perú. Porque además de ser jugador de talla internacional, tiene espíritu de atacante por la banda izquierda, como lateral de esa zona. Después fue puesto de volante e hizo fiesta ante la marca débil de Zúñiga, quien propiamente no siente ese papel. A él le gusta pasar al ataque y allí Vargas le cercenó esa intención. Sin embargo, el problema grave ocurrió cuando Guarín olvido ayudarlo con coberturas oportunas en la izquierda. En el mano a mano, Vargas siempre superó a Zúñiga.

Además, Abel Aguilar, como Guarín, resultó impreciso en la mayoría de pases. pelotazos sin ton ni son, dejando el principio de asociación y juego corto, que es más preciso, olvidado. Adrián Ramos y Falcao, sin peso en ataque, y sólo Dayro Moreno, el mejor, intentó sorprender a los peruanos.

Como viene ocurriendo, cada vez que esta selección choca con un equipo que espera y sólo piensa en contragolpe, no solamente terminamos enredados y confundidos, sino sin solución clara. Porque no será la primera ni la ultima vez que esto pasa. Es más, en la eliminatoria, muchos de los equipos que nos visiten adoptarán ese esquema. Por ello lo primero es aprender cómo hacerlo, trabajando con seis o siete jugadores de la mitad hacia adelante y enfrentando a equipos que armen dos líneas de cuatro. Ahí los jugadores se verán obligados a jugar en corto, asociados, apelando a la pared, una jugada históricamente válida y curiosamente ignorada en estas épocas. No soy técnico, pero siempre escuché y leí que jugar de otra forma ante esos esquemas ultradefensivos es llevar las de perder.

El sistema defensivo, con los errores costosos cometidos por Neco o el arquero que sea, parece tener más claro cómo actuar, a excepción de Zúñiga

Ahora, resulta demagógico apelar a Jackson, Teo, Rodallega, Falcao y Dayro, cuando todos ellos no se prestan el balón y menos se juntan para llegar al arco rival.

Nos eliminaron por jugar no sólo mal, sino por la ventaja ofrecida. Porque nadie se veía interesado en gritar, en mover a los compañeros. Ahí también lucimos sin líder.

 

 

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