Por: Hernán Peláez Restrepo

¿Qué hacer?

Fue uno de los sabios de la antigua Grecia, Tales de Mileto, quien dijo: “busca siempre un quehacer y, cuando lo tengas, no pienses en otra cosa que en hacerlo bien”.

Este tipo de reflexiones tienen mucho dueños. El técnico argentino José Pékerman dispone de pocas horas, antes de jugar contra la selección de Brasil, para rearmar, si se puede, una figura de equipo competitivo.
 
Es tarde para pensar en otra clase de jugadores, pero sí está obligado a intentar, al menos, sustituir a varios que, por razones del momento, no vale la pena analizar, porque de antemano siempre se supo del mal momento, de la falta de juegos, de lesiones, de ritmo. No era misterio ni invento periodístico lo que pasaba con Pablo Armero, Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, quienes no alcanzaban el rendimiento del Mundial pasado.
 
Así como ocurría con estos jugadores, otros, James Rodríguez, Jackson Martínez, Teófilo Gutiérrez, Carlos Bacca y David Ospina, sí estaban en el nivel más alto de competencia.
 
El caso de Juan Guillermo Cuadrado era distinto, porque intentaba ganar una posición en el Chelsea, aunque estaba bien en términos físicos y futbolísticos. Se admitía la titularidad en la selección de Colombia de Radamel Falcao García, capitán y hombre de confianza plena del técnico, y sólo era cuestión de acertar con la escogencia de su compañero.
 
Después de esa triste presencia ante la selección de Venezuela, y a sabiendas del rival inmediato, Brasil, José Pékerman no puede salir mañana con idéntica formación.
 
El dolor grande de cabeza está en los laterales o marcadores de punta, y si no se revisa eso no dispondremos de defensa segura. Y se sabe que es desde allí que nace la idea de juego, más cuando Neymar arranca apegado a la raya y hacia la izquierda. En la zona de contención necesariamente debe haber revisión, y ojalá Edwin Cardona, con James y Cuadrado, logren trabajar en función de los de adelante del equipo nacional.
 
A José Pékerman sólo le resta pensar y pensar cómo armar la alineación de la selección con los que tiene disponibles y preguntarse por qué convocó a quienes no pasaban por un buen momento con sus respectivos equipos.
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