Por: Ramiro Bejarano Guzmán

Que no se repita la pesadilla

Resultaron ilustradores los debates de Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga en Citytv y La FM de RCN, también transmitido por el Canal Capital.

Se entiende que el Zorro se haya “enfermado” coincidencialmente por los cuatro días restantes donde habría tenido que enfrentar otros debates.

Óscar Iván se vio descompuesto cuando le tocaron lo del hacker Sepúlveda, contratado por su campaña para hacerle guerra sucia al proceso de paz. El Zorro tuvo que reconocer que sí es él quien aparece en el video con el hacker recibiendo información clasificada. La coartada del candidato acerca de que fue grabado ilegalmente mientras se reunía con Sepúlveda, Revert y su ex asesor espiritual Luis Alfonso Hoyos, es una vergüenza. El aspirante que tiene de jefe de debate a un penalista tiene que saber que tanto la Corte Constitucional como la Corte Suprema han dicho reiteradamente que quienes participen de una reunión, pueden grabarla sin solicitar autorización de los demás participantes o de un juez. Eso fue lo que hizo legalmente el español Revert, por fortuna para el país y desgracia del Centro Demoníaco.

A propósito ¿quién le recomendó a Sepúlveda contratar como abogado a un penalista gris relacionado con personas oriundas de Pensilvania (Caldas) vinculadas con la poderosa empresa de acero Acesco, de la que fue gerente el Zorro?

Pero volvamos a los debates presidenciales de City y RCN, porque se demostró que Óscar Iván es intemperante y agresivo como su patrón. Decirle a Santos en pose de venga nos vamos a los puños “no puedo respetarlo”, “usted es aliado de las Farc” o “castro-chavista” y otros insultos, debió estremecer a muchos colombianos que quieren de su mandatario actitudes serenas, respetuosas y no las de un matón trompadachín e irascible. Mostró el cobre, el hijo epónimo de Pensilvania; peor que un títere es un clon de Uribe, y ese infierno ya lo padecimos.

Pero hay más cosas por las que Óscar Iván no puede ser el presidente que necesitamos. Su ideología no se lo permite, porque frente a temas sensibles como el del juzgamiento del coronel Plazas Vega por los hechos de la retoma brutal del Palacio de Justicia en 1985, se atrevió a sostener que el oficial “obró en defensa de la democracia”, lo que más que una imprudencia es una provocación a la justicia que aún tiene el encargo de definir la suerte de este militar.

No hay tampoco seguridad de que no se repitan los abusos que propició Zuluaga desde el Ministerio de Hacienda, cuando rindió pleitesía a los Nule. Frente a tan grave acusación el intemperante candidato guardó silencio.

Si Óscar Iván fuese elegido hoy, asistiríamos de nuevo a la compra del Congreso para poder gobernar, porque ni aun con el apoyo de los conservadores el Centro Demoníaco haría mayoría para sacar adelante sus iniciativas.

Como muy bien lo dijo Clara López, hay diferencia entre hacer oposición a Santos que a Zuluaga. Con el uribismo no hay posibilidad de encuentro en nada ni con nadie, allá practican el credo fascista de que quien no piensa como ellos es enemigo y hay que aniquilarlo, por eso hicieron invivible la república durante ocho años. Para muchos —y me incluyo— la diferencia entre que sea Santos o Zuluaga, no solamente tiene que ver con que haya paz o siga el negocio de la guerra, sino en sobrevivir o quedar expuesto a morir o a padecer persecución, escarnio y calumnia.

No puede ser que estén equivocadas tantas gentes de diferentes tendencias ideológicas que en respeto al Estado de Derecho y las libertades públicas sumaron sus voces clamando para que haya paz y no guerra, y también para que no se repita la orgía de la “Casa de Nari”, las chuzadas, los falsos positivos, los asesinatos de sindicalistas, el enriquecimiento a costa del erario o de las influencias palaciegas, la cultura de los Nule, las peloteras con Venezuela y Ecuador, etc. Usted decide.

Adenda. La Contratadora Morelli sostiene que el edificio viejo de la Contraloría que está en venta ya fue reparado por CISA. Si es así, ¿entonces por qué no lo ocupa de nuevo, en vez de venderlo y embarcarse en la compra del elefante blanco por el que hoy paga un escandaloso canon?

 

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Ramiro Bejarano Guzmán

Invitación odiosa

Anticorrupción a la politiquería

Reforma al garete

El debate de la vergüenza

Lo de siempre