Por: Óscar Sevillano

¿Quién engañó a Uribe?

Lo particular de la famosa carta de alias Tasmania, enviada al entonces presidente Álvaro Uribe Vélez en octubre de 2007, es decir, diez años atrás, es que al día de hoy no es claro todavía de quién fue la idea del texto, y cómo llega a manos del exmandatario.

La última columna de Daniel Coronell publicada en la revista Semana revela que a “Tasmania lo pusieron a firmar un papel escrito por otro, y que en el plan para enviar la carta apócrifa estuvieron involucrados un abogado llamado Sergio González; el senador Mario Uribe, primo del mandatario; Santiago Uribe Vélez, hermano del jefe de Estado; María del Pilar Hurtado, directora del DAS, y Martha Leal, jefe de operaciones de inteligencia que viajó a Medellín a recibir el papel”.

En el texto se aseguraba que el entonces magistrado auxiliar e investigador de los procesos de parapolítica Iván Velásquez “le habría ofrecido beneficios jurídicos a cambio de involucrar a Uribe en tratos con paramilitares”.  Esta acusación ocurrió luego de que la Corte Suprema de Justicia abriera investigación a Mario Uribe, primo del expresidente y quien  para esa época ocupaba el cargo de senador de la República.

La Fiscalía General de la Nación asumió la investigación de la denuncia presidencial. Sin embargo, más adelante alias Tasmania se retractó, asegurando que la carta la había firmado sin leerla, según él, por recomendación de su abogado Sergio González, quien a su vez actuaba también como defensor del narcotraficante alias el Tuso.

Tasmania en ese momento aseguró que González le había prometido que los señores Santiago y Mario Uribe le ayudarían a mejorar sus condiciones al interior de la prisión.

En efecto, según lo narrado por Coronell en su columna de opinión, “Tasmania fue enviado al patio de ‘Justicia y Paz’ a pesar de no estar bajo esa jurisdicción, en donde tenía acceso a radio, televisión, teléfono y computador”, y asegura en entrevista con el periodista que dichos beneficios fueron otorgados “por orden presidencial”, pero que cuando decide contar la verdad estos le fueron retirados de inmediato.

La verdad sobre la famosa carta enviada al presidente de la República, saltando todos los protocolos de recibo de correspondencia de la Casa de Nariño, es un misterio a pesar del tiempo que ha transcurrido, porque lo que supuestamente fue redactado por el abogado González, promovido por alias el Tuso, conocido por Mario Uribe, entregado por Santiago Uribe y dado a conocer a la opinión pública por Álvaro Uribe Vélez —para entonces presidente de la República— tiene un elemento nuevo, y es, según la entrevista que Tasmania concedió a Daniel Coronell, el supuesto favorecimiento “al exparamilitar Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, quien por orden del Gobierno había sido trasladado de una cárcel en Antioquia a una corbeta de la Armada porque seguía delinquiendo”.

¿Sabía Álvaro Uribe de las intenciones que estaban detrás de la famosa carta?; ¿era el entonces presidente consciente de todo lo que encerraba un texto que llega a sus manos sin antes haber pasado por los protocolos de seguridad de la misma Presidencia de la República?; ¿fue el exmandatario sometido a un engaño de parte de su primo, su hermano, el Tuso y el abogado González?

Estos y muchos más son los interrogantes que deja el misterio de la carta de alias Tasmania con la que se quiso acabar con el nombre del magistrado auxiliar Iván Velásquez, y que diez años después no se ha hecho el mínimo esfuerzo por dejar claro este asunto.

Sucesos como estos son los que no deben repetirse en Colombia, y si el Centro Democrático a través de la candidatura de Iván Duque busca manejar el poder político y de gobierno en nuestro país, debe ayudar a aclarar y no hacerse el de la vista gorda, porque no se puede dejar la sensación de que podría haber repetición de los hechos si este llegase a la Presidencia,  de la mano de Álvaro Uribe Vélez.

@sevillanojarami

 

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