¿Quién ganó?

Las irregularidades del proceso electoral se pronosticaban, porque se ha venido consolidando en el país el poderío económico de una minoría con desprecio por la norma, el irrespeto a las instituciones, el no permitir el disenso ciudadano y la pauperización de la mayoría de los colombianos.

En las primeras horas del domingo se reportó por radio Caracol: trashumancia de votos, falta de tarjetones, incumplimiento de los jurados en los horarios, no entrega debida de tarjetones, suplantación de cédulas, desinformación y cambio de lugar de votación a ciudadanos, constreñimiento al elector, entrega de publicidad en puntos de votación, entrega de tarjetones diligenciados, compraventa de votos en las mesas (Magangué). La advertencia generalizada de la escandalosa compraventa de votos y las cuantiosas sumas de dinero advertidas en muchas campañas políticas, sin intervención alguna del Procurador y Contralor. La Misión de la OEA hace graves denuncias con respecto a la jornada. Crítica mordaz, plural y copiosa se escuchó por doquier a los tarjetones, mal impresos, difíciles de entender por la cantidad de partidos, de tarjetones y circunscripciones. El “pastel” no fue suficiente. La participación en política de funcionarios fue notoria y aprovechada, especialmente por el Presidente de la República. Bastante daño causó a la democracia y el Procurador sólo se dio cuenta faltando pocas horas para las votaciones.

Denuncias en contra del paramilitarismo que tiene en la cárcel e investigados alrededor de 86 parlamentarios y aún faltan por investigar. Inescrupulosos que defienden un gobierno de ocho años mediante tutela, a pesar de la contundencia del fallo de la Honorable Corte Constitucional. Un Gobierno que acusa de borracho a un abstemio que cumplió con la ley respecto al referendo reeleccionista. La firma contratista Arolen S.A. asumió la culpa de las fallas en la entrega de los resultados por invasión de hackers a la página web de la Registraduría. Aumento de tres millones de votantes y no se incrementó el presupuesto. Le fue bien al Partido de Integración Nacional (PIN), léase, y es correcto,  Paracos Intentando Nuevamente. Y a fe que lo lograron. Este partido es la unión de varios grupos uribistas ya desaparecidos, que tienen en la cárcel a sus principales por parapolítica y narcoparapolítica. ¿Cómo se explica que en el Valle el PIN saque cuatro senadores? La abstención sigue triunfante por indiferencia, por miedo, por escepticismo. La abrumadora cifra de votos nulos nos dice que debe hacerse una reforma electoral que sea transparente y sencilla. Más de dos millones de votos nulos es inadmisible. La última reforma en el actual gobierno complicó la situación. Añádale la escasa pedagogía. Amable lector, ya usted está en capacidad de contestar la pregunta del titular. ¿Tendrá algún parecido con corrupción?

 Ómar León Muriel A. Medellín.

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