Por: Saúl Pineda Hoyos

¿Quo vadis China?

Todo en China es de la magnitud de su población, que hoy supera los 1.300 millones de habitantes. Su rápido crecimiento de las dos últimas décadas ya lo posicionó a comienzos de presente año como la segunda economía del mundo.

Converso con dos académicos del Instituto Chino para América Latina (ILAS), quienes son conscientes de los desafíos que le impone al país su nueva condición económica en el escenario global, y me confirman que su preocupación es ahora evitar la trampa del ingreso medio, que es hacia donde el país se dirige de manera rauda. De hecho, en el período 2000-2010 pasaron de 945 a US$4.382 per cápita, el más rápido crecimiento del ingreso que país alguno haya experimentado en tan poco tiempo.

Y tienen certeza de esta realidad porque el duodécimo Plan Quinquenal se ha propuesto profundizar el modelo de apertura económica, pero al mismo tiempo busca consolidar una clase media que garantice la sostenibilidad del crecimiento actual. No creen en el modelo argentino, porque cien años después no produce riqueza colectiva. Pero reconocen los avances de Lula en Brasil, que ha logrado grandes avances en su PIB per cápita sustentado en una mejor distribución del ingreso. Estas reflexiones son hechas por académicos que tienen todo el soporte del Partido Comunista.

En efecto, las cifras del FMI demuestran que en los últimos años Brasil logró salir del estancamiento en su ingreso per cápita y romper la barrera de los US$10.000, gracias, en gran medida, al crecimiento de su clase media, que hoy representa el 52% del total de la población. Entre tanto, Corea del Sur ya superó los US$20.000 de ingreso per cápita con una clase media que representa el 94% de la población. China, que tiene razones políticas para hacer negocios con Venezuela y subsidiar el régimen de Corea del Norte, ha optado por seguir el modelo económico de Corea del Sur y Brasil como fórmula para evitar caer en la trampa del ingreso medio.

Para los chinos parece clara la expresión del economista Harinder Kohli, quien considera que es menos importante entender la causalidad entre crecimiento y tamaño de la clase media, que el papel que juega la distribución en el crecimiento sostenible. Se trata de una corriente de acción, que también debería abrirse paso en Colombia, en un momento propicio para desarrollar este debate.

* Director Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas

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