Por: D. Buenavida

Ragazzi

Nuevo restaurante en Bogotá que ofrece comida italiana durante el día y “fiesta” en las noches, especialmente viernes y sábado.

Los dueños son italianos-venezolanos que vienen de Sicilia pasando por Venezuela y manejan su cocina. El montaje del sitio es algo más que modesto, con salita en el segundo piso y patio cubierto muy acogedor.

La carta no difiere mucho de las cartas italianas trasplantadas en Colombia. Tiene una lista de 11 “antipasti” con precios desde $13.500 hasta $27.500, donde, por supuesto, aparecen los carpaccios de moda y tal vez como no muy común la focaccia con jamón serrano y mascarpone. Cuatro ensaladas. Cuatro cremas y sopas entre $10.500 y $14.000. Cinco pescados, dos de los cuales muy atractivos: el “Dentici Ragazzi” y el “salmón encostrado”, los precios alrededor de los $33.000. Contamos con 13 arroces y pastas con precios alrededor de $30.000. Pollos y carnes: diez, con precios entre $30.000 y $35.000. Sigue una lista de once pizzas, con más imaginación de lo tradicional en el medio.

Iniciamos nuestra comida con “El pescatore”, un plato de mejillones gratinados, calamares y camarones rebosados acompañados con salsa tártara y alioli de pimentón ahumado, nada extraño, ninguna creación, pero el rebosado estaba perfecto y la salsa tártara aceptable. Como plato fuera del menú nos sirvieron “raviolis de zuca”, o sea de ahuyama, con mantequilla y salvia. El secreto de estas pastas es la suavidad y la delicadeza, que sólo se logra con una buena sémola y el punto preciso de humedad que se obtiene con huevo y de pronto unas cucharadas de vino blanco. Tengo que decir que los raviolis hechos en “Ragazzi” no alcanzaban la categoría de regulares, la pasta era muy ordinaria, hecha no sé con qué harina. El relleno de ahuyama estaba bien, lo que puede ser difícil cuando se hace con las que se consiguen en Bogotá. También pedimos “Dentici Ragazzi”, un filete de mero gratinado con crema de camarones y parmesano. Estaba bien hecho, jugoso y muy sabroso. Iba acompañado de unas ricas zanahorias, calabacín y brócoli.

De postre Cannoli siciliano. Deliciosos cartuchitos rellenos de chocolate y crema pastelera.

Hay que mencionar el pan y unos buenos grissinis con un “dip” de berenjena. Estaba sumamente bueno.

Por los precios y el montaje queríamos más.

Calle 69A N° 4-40. Tel.: 212 7748.

 

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