Por: J. William Pearl

"Reality"

En muchos países del mundo los candidatos están llegando a la Presidencia con ataques personales en lugar de propuestas. Trump usó este sistema extensivamente poniendo apodos a muchos de  sus rivales. En Chile el candidato Alejandro Guillier tildó de “copión” y “pillín” al expresidente Piñera, acusándolo de plagiar algunos de los proyectos de ley del gobierno actual. Lamentablemente, el foco de muchas campañas es el ataque personal, en lugar de las ideas y propuestas. Claro, elaborar planes de gobierno y proponer ideas para evolucionar es más difícil, por eso muchas campañas cuentan con expertos en los diferentes asuntos, quienes las elaboran y el candidato propone implementar. Esto de los ataques personales no es asunto nuevo, pero Colombia estaba hasta hace muy pocos años libre de esa tendencia tan baja y que solamente lleva a que los candidatos expongan los defectos de sus rivales en lugar de sus ideas y propuestas. ¿Será esta contienda como un reality

Elegir a una persona por su carisma puede ser un grave error, pues las personas pasan, pero las instituciones permanecen en el tiempo. Estamos acostumbrados a fijarnos más que todo en la persona y no en lo que esta plantea. El grave problema es que muchos candidatos proponen una cosa y hacen otra diametralmente opuesta. Es decir, usan a los votantes para ganar, pero saben que si manifiestan lo que en verdad piensan, no salen elegidos.  Es decir, se usa la mentira para ganar. Muy pocos candidatos manifiestan que subirán impuestos, que será más difícil obtener una jubilación cuando los candidatos saben que es necesario subir la edad de esta. Se miente para llegar al poder en muchos casos, si algunos candidatos son percibidos como más humanos.

Si cayera Colombia únicamente en los ataques personales, muy poco se sabría de las ideas que proponen los candidatos, llevando a que un asunto tan importante se convierta en un “reality” que aporta muy poco al debate electoral.  Los colombianos quieren saber de qué adolecerán en el futuro, no quieren que les digan mentiras que los lleven a planear su vida con  una orientación errónea.  Ojalá esta contienda permita que los aspirantes a la Presidencia ahonden en los temas que afectan realmente a los ciudadanos, entre los cuales se encuentra la edad de jubilación, la salud, los impuestos y la política económica.  Esperemos que en esta campaña los aspirantes planteen claramente las ideas de los programas que proponen implementar y no nos toque ver un reality, es decir, que respeten a los votantes, tanto sus rivales como los candidatos, es decir, que cumplan lo que prometen.

Esta columna reaparecerá el 23 de enero. Una feliz Navidad y un muy buen año.

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