Por: Felipe Zuleta Lleras

Recapacite, senadora Morales

Hay dos temas que necesariamente se unen de manera irremediable.

El maltrato a los niños y la adopción por parejas del mismo sexo. No entiendo las razones por las cuales muchos heterosexuales, muchos de ellos maltratadores o que han abandonado a sus hijos, se oponen radicalmente a que los gais adopten esos niños que ellos desechan, maltratan y desatienden.

No hay un acto de amor más sublime que adoptar. No sólo porque es consciente, meditado y planeado, sino porque implica que uno decida amar a una personita que no viene de las entrañas de la persona que en un momento determinado escogimos para que fuera la madre de nuestros hijos.

Mucho menos entiendo la propuesta de la senadora “liberal” Viviane Morales, que de manera perversa propone un referendo para que una mayoría decida sobre los derechos de una minoría, pretendiendo así prohibir legalmente lo que para ella y sus creencias es pecado. Eso es tan absurdo como poner a la comunidad LGTBI a votar para aprobar o no los derechos de los heterosexuales.

Pero claro, el tema es taquillero y, de llegarse a realizar el referendo, el derecho de las parejas del mismo a sexo a adoptar será prohibido. Pensé que la senadora Morales era liberal, pues al menos eso es lo que nos hizo creer al presentarse en las listas de ese partido. Pero hoy veo con algún grado de sorpresa que sobre ella pesan más sus dogmas cristianos que su vocación partidista.

La senadora es estudiosa y juiciosa, y es por eso que me sorprende que su propuesta pretenda prohibir que personas del mismo sexo adopten a los niños que han sido abandonados, precisamente, por las parejas heterosexuales. Si lo “normal” es que los padres cuiden a sus hijos, entonces, ¿por qué los abandonan y maltratan? Resulta, según la senadora, que es preferible un menor abandonado que adoptado, amado y cuidado por una pareja del mismo sexo. Qué horror, qué incoherencia.

Conozco a la senadora Morales desde hace muchos años, he tenido con ella una larga amistad, pero, como se dice popularmente, amor no quita conocimiento. Por eso escribo sobre ella, porque al asumir su posición frente a la adopción por parte de padres gais me involucra directamente en el tema. Tengo una hija adoptada a la que adoro con todo mi corazón. La que ha llenado de felicidad a sus padres, la que tuvo que ser entregada en adopción por alguna razón que sólo sus padres biológicos saben. Pero claro, de golpe para la senadora Morales hubiera sido mejor que esta niña, hoy con 22 años, hubiera crecido abandonada antes que rodeada del amor de sus padres adoptantes. Es decir, que se le hubieran cerrado todas las oportunidades que ha tenido por pertenecer a una familia con recursos y llena de amor hacia ella. Este, pues, no es un tema teórico. Es real y lo digo por experiencia propia.

Por eso lo comparto con ustedes para ver si la senadora Viviane Morales recapacita y deja de lado sus creencias religiosas y piensa mejor en los miles de niños abandonados y maltratados.

 

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