Por: Hernán Peláez Restrepo

Reflexiones

Un jugador no hace a un equipo, porque son once quienes ganan o pierden, pero un goleador sí marca diferencia y de ello puede dar fe el actual momento del Medellín en la Copa Libertadores.

Después de la marcha de Jackson Martínez, el equipo, como lo anotó su técnico Leonel Álvarez, consiguió delanteros, más no goleadores. Ni Pardo, ni Valoyes, ni Jiménez, ni Rivas pudieron disimular la salida de su genuino anotador. Por eso, como ocurrió en la semana en su visita a Racing de Uruguay, el equipo lució ordenado, luchador y desperdiciando opciones claras, que un torneo largo se pueden perdonar, aunque no sea el caso de esta competencia.

Mucho tendrá que trabajar Leonel para ensamblar una pareja de atacantes, capaz de aprovechar las subidas con sorpresa de su lateral izquierdo valencia, quien al lado de Bobadilla, Anselmo y Choronta Restrepo, resultaron los mejores en la presente circunstancia. El camino restante, dos partidos con Cerro Porteño y Corinthians ponen de para arriba la clasificación.

Volviendo al párrafo inicial, el Santos fue Pelé y 10 más, y el Barcelona de hoy es Messi y 10 más. El Medellín no tiene ese goleador, líder y seguro de estar acompañado. Existen delanteros, pocos goleadores. Entiendo que el DIM supo aprovechar el momento de Jackson, hubo una alta compensación económica, así el precio que se está abonando hoy es también alto.

No entiendo cómo el Cali ha contratado como asesor jurídico y hasta septiembre próximo a un ex presidente del América, su rival de patio y ex presidente de la federación como Juan José Bellini, que tal vez sea excelente abogado, consejero, todo lo que se quiera, sin que tenga presentación estar ahora aconsejando al Cali. Es de suponer que los cuerpos directivos y administrativos tengan un sentimiento de pertenencia. Sé que Bellini es seguidor de América, sufrió y vivió por América y no creo que esté de corazón metido en el Cali. Hay detalles de comportamiento que se caen de su peso. Ojalá esté equivocado, pero como seguidor del Cali, no hincha y menos integrante de barra alguna, me crea cierta desconfianza su papel.

Viendo el balance presentado por la Colfútbol, me llamó la atención un detalle. Resultó buena y rentable la gestión de la agencia de viajes que se encargó del manejo de la boletería. El señor Ossa y compañía demostraron que terceras personas pueden manejar con pulcritud ese asunto espinoso. Los dirigentes deben comprender que personal ajeno y vigilado sí puede responder en estos casos.

Finalmente, el nombre de Hernán Darío Gómez, en la selección, continúa dividiendo. Ahora la intención del señor Bedoya es hacer una especie de encuesta o sondeo, sin saber cómo serán sus características para ubicar el nombre ideal. Sé que Gómez tiene la posibilidad de regresar al Nacional. Le diría que acepte, porque estará rodeado del aprecio del hincha y del periodismo paisa. Además será la ocasión de mostrar que sí sabe. La selección es un cable pelado, cuya electricidad quema; Nacional es un equipo organizado, con metas y solvencia suficiente para conseguir logros serios.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hernán Peláez Restrepo