Reflexiones en torno a la ESAP (II)

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El sistema de formación de la ESAP plasmado en 1997 fue una contribución original de Colombia al desarrollo de la administración pública.

Continuando los planteamientos de la columna anterior, hoy nos ocuparemos de la modernización del Estado y el sistema de formación de la ESAP.

Notas iniciales. Como toda institución dinámica, el sistema educativo de la ESAP se fue desarrollando paulatinamente a partir de 1958, hasta que, en el intervalo 1996 – 1998, se constituyó un sistema educativo original en el campo de la formación en administración pública(1). Fueron cuatro decenios de consagrado trabajo donde directivos, cuerpo profesoral, investigadores, funcionarios, educandos, egresados y miembros de la comunidad internacional construimos una institución ejemplar, fuente de prestigio para nuestro país, no solo en este continente. Se trataba de contribuir, en la práctica, a la modernización de una administración pública transparente y lo alcanzamos, con dimensión de profundidad. Bella e inolvidable labor en beneficio de Colombia.

La modernización del Estado y el sistema de formación de la ESAP. Consecuente con los vigentes delineamientos de la modernización del Estado, la ESAP en 1998, estaba en capacidad de ofrecer el más sólido sistema de formación(2) en recursos humanos públicos, bajo una Dirección unificada, a saber: Educación continua; formación profesional por ciclos, semiescolarizada y presencial; el más serio y original sistema de especializaciones; las maestrías; el doctorado; y la Escuela de Alto Gobierno.

La educación continua es educación no formal avanzada, en temas de la administración pública, dirigida a profesionales de los sectores público y privado. La formación tecnológica y profesional por ciclos, es conducente a la formación de tecnólogos en administración pública municipal y administradores públicos municipales y regionales. La formación profesional, impartida por la Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas, es para la formación de administradores públicos profesionales.

La formación avanzada está integrada por once especializaciones en: gestión pública; finanzas públicas; derechos humanos; gerencia hospitalaria; economía pública; gerencia social; proyectos de desarrollo; planeación del desarrollo urbano y regional; gerencia ambiental; administración pública contemporánea; y relaciones internacionales y situaciones fronterizas(3). La especialización en Alta Dirección del Estado y la Escuela de Alto Gobierno, serán objeto de columna especial.

En cuanto a las maestrías, estaban aprobadas por el Consejo Directivo de la ESAP, en: gestión local; gestión de la planeación urbana y regional; y derechos humanos. En relación con el doctorado en administración pública, téngase en cuenta que, en sesión presidida por el Señor Rector de la Universidad Alcalá de Henares, en 1998, el Consejo de Investigación de la Universidad aprobó, por unanimidad, las líneas de investigación que fueron presentadas por el Director del Departamento Administrativo de la Función Pública, Edgar González Salas, y por el suscrito, en calidad de Director Nacional de la ESAP(4).

Complementariamente, conviene reiterar que, gracias a 40 años de aportes e iniciativas del Estado Colombiano (1958-1998), logramos tener una de las tres mejores Escuelas de Administración Pública iberoamericanas(5). También, pudimos cristalizar un sistema de formación en administración pública excep­cional que, desafortunadamente, por ignorancia e incompetencia de Andrés Pastrana y las prácticas politiqueras de los gobiernos de Uribe y Santos (2002-2018) y su desconocimiento del papel estratégico de la Institución, impidieron fortalecer apropiadamente el Departamento Administrativo de la Función Pública y la capacidad original instalada de la ESAP.

Adicionalmente, no ha sido al azar que la pérdida de importancia y de protagonismo nacio­nal e internacional de la Escuela, en el intervalo 1999-2018, haya coinci­dido con la expansión de la corrupción administrativa, pública y privada. Es de esperarse que, a partir de 2020, se organice una Misión, con la colaboración de Naciones Unidas, que permita recuperar los aportes históricos de Colombia al desarrollo de la administración pública iberoamericana e internacional.

Observando el fenómeno de la agilización de los procesos de cambio que se da en nuestros días, es evidente la necesidad de disponer de gerentes públicos, líderes políticos y estadistas muy bien informados y altamente capacitados para el proceso de toma de decisiones. Las ineficiencias existentes en nuestro país, deben ser corregidas y es posible definir las áreas prioritarias en las cuales el Estado debe consolidar su rol socio‑político, facilitando una regulación y complementación eficiente con los aportes y realizaciones productivas del sector privado.

roasuarez@yahoo.com

Referencias

1. Baste comparar las estructuras vigentes en 1997, de las más importantes Escuelas de Administración Pública -a nivel mundial- para encontrar, sin dificultad, la originalidad del aporte de Colombia al respecto.

2. Este sistema fue una respuesta planeada para responder, con visión de futuro, a la institucionalización original de la Escuela. Ello es clave para el fortalecimiento de la democracia y las reflexiones teórico – prácticas del buen gobierno, en términos contemporáneos.

3. Nótese –cuidadosamente- que gran parte de estas especializaciones, fueron pioneras a nivel internacional y en esa labor, fue fundamental el papel de los cualificados profesionales que las dirigieron y la política de Estado que se practicó entre Presidencia de la República, Ministerio del Interior, Ministerio de Relaciones Exteriores, Departamento Administrativo de la Función Pública y la ESAP.

4. Preguntémonos: ¿qué ha pasado y por qué en 21 años (1999-2020), sobre este tema?

5. Esto fue reconocido públicamente en el evento organizado por el Ministerio de las Administraciones Públicas, la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Fundación Instituto Iberoamericano de Administración Pública, celebrado en Cartagena. En su Sesión de Clausura (septiembre 11 de 1998), se aprobó, por solicitud unánime de los participantes, que el Gobierno de Colombia asesorara -a través de la ESAP- los INAPS y las ESAPS iberoamericanas, en el campo específico de las especializaciones y en la institucionalización de sus Escuelas de Alta Dirección del Estado a partir de 1999. Por razones ya enunciadas, el gobierno de Andrés Pastrana jamás inició esa tarea.

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