Por: Fernando Galindo G.

Reforma a la salud: estrategia perentoria para Santos

La transformación substancial del sistema de salud es un mandato irrenunciable para el presidente Santos, no sólo porque fue una de sus propuestas de gobierno, sino porque él mismo identificó las falencias del vigente cuando afirmó, al radicar los proyectos de reforma el pasado mes de marzo: “Lo que hoy tenemos nació mal, desde un principio nació mal y es parte del problema fundamental que tenemos en el sistema, y eso lo vamos a corregir de un tajo. Lo que queremos en el Gobierno y lo que quieren todos los colombianos es un sistema amable, un sistema eficiente y un sistema mucho más transparente”.

La transparencia del Congreso en el trámite de esos proyectos ha sido cuestionada por varios parlamentarios correctos, testigos presenciales del vergonzoso tráfico de influencias ejercido por los grupos económicos de los empresarios de la salud: las EPS y las cajas de compensación familiar.

El cohecho está ligado, de tiempos inmemoriales, a los partidos políticos y a su apéndice, los cuerpos colegiados. Cabe recordar los discursos de Cicerón, entre noviembre y diciembre del año 63 a.C., cuando en el senado romano y ante el pueblo pronunció las catilinarias, para denunciar a Catilina, quien mediante sobornos intentó asegurarse la victoria y conspiró con sus seguidores para matar a Cicerón. “Quousque tándem abutare Catilina patientia nostra?”, (“¿hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?”). Esta debería ser la línea con la que Santos reclame a los integrantes de la Unidad Nacional, para que no sigan atentando contra la salud de los colombianos al torcer el proyecto en trámite de ley ordinaria para favorecer a quienes los socorran con generosas dádivas, a fin de que les preserven el negocio que por 20 años han explotado.

El núcleo de la transformación substancial de la salud se compendia en los siguientes enunciados:

1. La salud es un derecho fundamental de obligatorio cumplimiento. Por ende, el modelo debe estar centrado en el paciente y no en el negocio.

2. Para ser eficiente, costo-beneficio, el sistema incrementará la promoción y prevención de la salud, con énfasis en la atención primaria.

3. Eliminación de cualquier forma de integración vertical.

4. Fondo único de ingresos y pagos centralizados en Salud Mía.

5. Igualdad del plan de beneficios entre regímenes contributivo y subsidiado.

6. Definición y separación de funciones entre los actores del sistema: a) gestores; b) prestadores; c) organismos estatales de control y vigilancia; d) el director y el asegurador del sistema es el Estado.

7. Configuración de la red por los prestadores articulados en la integralidad de los niveles de atención, con referencia por ubicación geográfica y regional.

8. Veeduría activa y participativa de los usuarios y de la comunidad sobre el desempeño de los diversos actores.

9. Coherencia institucional en la definición de la pertenencia de la red construida con la UPC.

El Gobierno y el Congreso no querrán repetir la experiencia del hundimiento de la reforma a la justicia con este proyecto.

 

*Fernando Galindo G.*

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