Regalos de Quebradona

Noticias destacadas de Opinión

Parece ser que en el subsuelo de un territorio bendecido por la naturaleza (la región de Jericó, Támesis, Tarso, Jardín, en el suroeste antioqueño) hay grandes cantidades de cobre, oro, plata y molibdeno. Perforando la tierra, las peñas, los acuíferos, a hectómetros o kilómetros de la superficie, haciendo los debidos túneles y sacando miles de toneladas de material, está la cueva de Alibabá, el tesoro que desorbita los ojos, dilata los poros y aviva la codicia: oro, dólares. A muchos se les hace agua la boca, y especialmente a una empresa minera trasnacional, la sudafricana AngloGoldAshanti (AGA), ahora con muy activos y ambiciosos proyectos en Colombia.

No soy un ecologista místico, no creo que la tierra sea sagrada e intocable. Reconozco que hay comodidades del mundo contemporáneo (electricidad, computación, vivienda, transporte terrestre y aéreo, internet, celulares) que son imposibles sin la minería: hierro, aluminio, arcillas, cobre, níquel, etc. He defendido proyectos hidroeléctricos y de represas que nos proveen de agua potable y electricidad. Sin embargo, después de analizar los pros y los contras de un proyecto como el de Quebradona, estoy del lado de la mayoría del pueblo de Jericó, que hasta ahora, por boca de su alcalde y del Concejo, se ha manifestado firmemente en contra de este enorme proyecto extracción de cobre.

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.