Por: Marcos Peckel

Regreso de las ideologías

Contrario a lo que venía sucediendo en elecciones en países occidentales, incluido nuestro continente, en las cuales las alternativas para el electorado eran básicamente las personalidades de los candidatos, mientras que las diferencias en las plataformas ofrecidas eran simples matices dentro de un modelo económico y social aceptado, en recientes procesos electorales están reapareciendo propuestas ideológicas antagónicas relacionadas con el papel del Estado, el modelo económico y la política exterior. Venezuela, Estados Unidos, Grecia, Canadá y Holanda son ejemplos de elecciones disputadas el último año en un marco de enconadas disputas ideológicas.

Es una reinvención del debate entre izquierda y derecha que imperó durante la Guerra Fría, que surge impulsado por la prolongada crisis económica mundial que ha dejado en la ruina y sin trabajo a millones y a los gobiernos desesperados buscando fórmulas que alivien la situación dentro de un modelo que parece haber agotado las opciones. Los profundos recortes a los presupuestos públicos, el aumento de impuestos y los despidos masivos han servido, hasta ahora, sólo para acrecentar las brechas sociales.

En el Viejo Continente, donde la crisis no da señales de amainar, la aparición, o mejor, reaparición de partidos de extrema derecha exitosos en las urnas, las protestas sin fin, el renacimiento de una izquierda aferrada en algunos casos a dogmas fracasados y el oportunismo de candidaturas populistas demagógicas, muestran a la claras que se requieren nuevas ideas para el modelo de Estado en el siglo XXI.

Hacía años que una campaña electoral en los Estados Unidos no estaba tan enfocada en el papel del Estado en la sociedad. Mientras Obama aboga por un sistema impositivo más justo, un sistema estatal de salud universal, énfasis en la educación y mayor regulación a las empresas, Romney presenta un modelo contrario: un Estado pequeño, menores impuestos, menos regulación, sistemas de salud y educación privatizados y una obsesión por recortar el déficit federal. Paradójicamente afirma que incrementará el presupuesto militar, pensando que, contrario a los catastróficos resultados de los últimos años en Irak y Afganistán, los problemas del mundo aún se solucionan con mayor presencia militar norteamericana.

La llegada de ‘Sandy’ puso el debate en el “ojo del huracán”, pues Romney había propuesto acabar con la agencia federal de emergencias —FEMA— y pasar sus responsabilidades a los estados o a la empresa privada, de lo que tuvo que retractarse ante la magnitud del desastre. Obama por su lado, pondrá FEMA a operar al máximo, demostrando las bondades del “gran Estado”, en contraste con el pobre manejo que le dio Bush a ‘Katrina’.

La alcaldía de Petro en Bogotá es una propuesta ideológica opuesta al modelo prevaleciente por décadas en la ciudad. Bienvenido el retorno de las ideologías al debate social pues su ausencia generó complacencia frente a un modelo que ha arrastrado partes del planeta al abismo.

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