Por: Uriel Ortiz Soto

Relaciones colombo – venezolanas, a cuidados intensivos

Cuando un paciente se encuentra en delicado estado de salud, por lo general es sometido a intervención quirúrgica y al salir de ella, es llevado a la sala de cuidados intensivos donde queda en observación de los facultativos y demás personal auxiliar mientras se recupera satisfactoriamente para darle de alta.

El mismo caso ocurre con las relaciones Colombo – Venezolanas, que en los últimos años se han visto continuamente maltratadas y sometidas a muchas restricciones por el gobierno del presidente Chávez. El haber colocado tantas cortapisas al comercio multilateral de la Comunidad Andina de Naciones, Can, con su retiro final; así mismo retirarse del Grupo de los Tres, G3; además de los insultos y difamaciones contra el presidente Uribe, tratándolo de “peón del imperio” y otros epítetos impropios de un jefe de Estado; fuera de las amenazas de militarizar la frontera con Colombia, trasladando diez batallones, para pelear a la semejanza del caballero de la triste figura contra los molinos de viento en la obra de don Quijote de la Mancha; por el simple hecho de que nuestro gobierno, interpretando el sentimiento y querer de sus gobernados, le retiró la misión de mediador ante el grupo subversivo de las farc, por hechos tan conocidos de la opinión Nacional e Internacional; dan a entender que es mejor la prudencia y la mesura, que, la protocolización de los hechos ocurridos en el encuentro reciente.

Todos somos conscientes que el presidente Chávez, es tan cambiante y ambivalente en sus decisiones, que, no tiene inconveniente en dar saltos al vació, hablar demasiado, con cambios de alto voltaje. Recordemos cuando visitó Colombia a finales del 2007, todo lo que prometió, para al poco tiempo seguir en las mismas. Qué decir también de la reunión de cancilleres en República Dominicana, a pocos días de abatido el narcoterrorista de las farc, “Raúl Reyes” pidió frenar la guerra y después de abandonar este recinto empezó nuevamente con sus retahílas de mal gusto contra el presidente Uribe.
Total que del presidente Hugo Chávez de Venezuela, se puede esperar cualquier cosa.

Está muy bien que el Presidente Uribe, le hubiera cumplido la cita del de 11 de Julio, en Venezuela, donde indudablemente se aclararon muchas cosas y todo transcurrió dentro de la mayor cordialidad con el firme propósito de olvidar el pasado y no volverse a repetir los episodios tan desagradables de meses anteriores. Sin embargo, todo el mundo se pregunta: ¿Qué estará tramando el presidente Chávez, con cambio de postura tan radical y sorpresiva a favor de Colombia? También está mirando enderezar las relaciones con los Estados Unidos, después de tantos insultos y ultrajes verbales, amenazando con romper relaciones diplomáticas, como lo hizo en su momento con nuestro País.

Colombia, debe actuar como mucha cautela frente a esta nueva etapa de Relaciones con Venezuela; está de por medio el TLC, con los Estados Unidos y por los aportes que nos hacen, para la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo; es posible, que nos miren con deslealtad frente a todo el respaldo que nos han brindado, al aceptar restablecer las relaciones plenas, sin tomar las más mínimas medidas de precaución. Pero hay algo más preocupante: Es la postura de Chávez, amistosa, fraternal y de ayuda económica con los gobiernos de Ecuador y Nicaragua; como todos sabemos, son dos presidentes francotiradores, con un odio visceral contra nuestro presidente.

La anunciada reunión de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, con la guerrilla de las farc, tiene mucho de fondo y de preocupación para el Continente Americano, con epicentro en Colombia. No es nada prematuro pensar que las facr, al verse aminoradas, acorraladas y vencidas por nuestra Fuerza Pública, busquen refugio en Nicaragua, y desde allí con la experiencia guerrillera del presidente Ortega, inicien la gran ofensiva para rearmarse y Financiar a sangre y fuego la revolución Bolivariana de la cual el presidente Chávez es su protagonista.

Es prudente que actuemos con cautela y precaución, para evitar caer en la boca del lobo. Entremos la nueva etapa de Relaciones Colombo – Venezolanas, a cuidados intensivos y en proceso de observación. No nos expongamos a desplantes y sorpresas desagradables como las tantas recibidas durante varios años, hasta hace apenas dos meses, siempre orquestadas por el presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías.

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