Por: Cartas de los lectores

Rendón en Colombia

En asesoría política electoral existen dos actividades diferentes: la asesoría y la consultoría estratégica. Los asesores son personas cercanas a los candidatos, que recomiendan rutas de navegación basados fundamentalmente en la confianza y la amistad que suele existir con el candidato.

Estos asesores o consejeros suelen no cobrar remuneración económica. Por otra parte, existen los estrategas, que recomiendan acciones a seguir basados en hechos meramente técnicos, alejados de cualquier percepción subjetiva. Los estrategas cobran y, en algunos casos, importantes sumas de dinero, ya que se trata de una actividad profesional y especializada.

Por lo general, se espera, tanto del asesor como del estratega, mantener un rol de bajo perfil en las campañas con el fin de que los intereses de sus amigos o clientes no se contrapongan con situaciones personales o extrapolíticas.

En Colombia, en esta época electoral, hay un caso que llama la atención: en vez de ser los candidatos las estrellas del debate, son los asesores o estrategas quienes ocupan los primeros lugares en los medios de comunicación. Por lo tanto, no se entiende la sobreexposición que los medios le han otorgado al ‘temido’ J.J. Rendón, quien, en vez de procurar pasar inadvertido y concentrarse exclusivamente en el trabajo de sus clientes, busca dónde pelear y controvertir los ataques que recibe en perjuicio de la efectividad de su trabajo. Rendón (¿hábilmente?) ha logrado despertar el interés de algunos formadores de opinión que se han obsesionado con su figura y que finalmente han resultado sus jefes de mercadeo. En una entrevista de una prestigiosa publicación se le catalogó como alguien a quien no le interesaba la ética en el ejercicio de su profesión y luego en Twitter un reconocido periodista la emprendió contra él y sus clientes. Estos dos, sólo por citar algunos de los ejemplos. Varios analistas de nuestro país han caído en la trampa: Rendón no es nadie más que un profesional en su campo y que, como muchos otros estrategas, puede triunfar o fracasar. Pero no es dueño de la verdad, no hace milagros y no es hechicero. Quienes piensan que las campañas políticas se ganan exclusivamente por lo que Rendón opine y decida se equivocan. Puede haber tenido casos de éxito, pero también ha sucedido lo contrario. Son muchos los elementos que influyen en la decisión del elector, y si bien asesores y estrategas desempeñan un papel importante, no son los únicos factores a tener en cuenta.

En Colombia se ha sobredimensionado, creo yo, la presencia de Rendón en el debate electoral que se avecina.

Santiago Durán. Washington.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cartas de los lectores

El malestar en Francia e Inglaterra

Dos cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

No es la universidad, es la educación