Por: Iván Mejía Álvarez

Resolver problemas

El unanimismo no es bueno para las democracias. Es propio de las dictaduras de cualquier pelambre. El debate siempre será bienvenido, el intercambio de ideas, los conceptos y los razonamientos hacen parte de las sociedades cultas dispuestas a abrir caminos mediante el diálogo.

La selección es motivo de debate por una razón, ningún otro equipo concita tanta pasión, al final de cuentas, como decía Camus, la selección es la patria. Pero ese debate no debe ni puede convertir a quienes discrepan, preguntan y controvierten en “enemigos del país”, como ya algunos sapos quieren mostrarlo.

La selección terminó jugando mal y algunos de los titulares y los habituales que visitaban las tribunas, pues no eran tenidos en cuenta por Pékerman, deben entrar en revisión absoluta para ver si están los que son y son los que están.

Colombia tiene un grave problema en la parte de atrás. Salvo el arquero, intocable, los marcadores de punta, los centrales y los volantes de marca deben ser revisados minuciosamente, porque allí, en el fondo, se establecieron los mayores problemas para el técnico.

Es urgente encontrar un suplente para Camilo Zúñiga. Santiago Arias pasó la prueba inicial, pero debe consolidarse y es menester explorar otras posibilidades como Giraldo, Calle o Roa. En cambio, en la izquierda no hay suplentes y el bajísimo nivel de Armero, fuera de ritmo, desubicado, sin regreso y marcando muy mal, resulta preocupante. Si a un Armero en baja forma, inactividad en el Nápoles, se le suma un volante de carril que no marca como James Rodríguez, está claro que la banda izquierda es una autopista para los adversarios.

Los centrales tampoco están finos. Siempre citan cinco y para el Mundial sólo pueden ir cuatro, ¿pero están Aquivaldo, Valdés y Perea para Brasil? El único que juega habitualmente y merece ser titular indiscutido es Zapata. A Yepes lo van a llevar por gratitud y como un homenaje a su figura, ¿pero estará Mario apto para jugar el Mundial? Faltan ocho meses y puede pasar mucha agua bajo los puentes.

También en la zona de volantes hay problemas y muy graves. El equipo terminó marcando muy mal, Guarín quedó en duda para ir al Mundial por su expulsión, es urgente recuperar a Edwin Valencia, el auténtico titular en esa zona y que Aguilar recupere el ritmo y el fútbol, perdido durante los últimos meses de inactividad.

Que el unanimismo no nos lleve a pensar que todo es perfecto. Hay problemas y Pékerman tiene la obligación de intentar resolverlos. A Brasil hay que ir a pelear algo como corresponde al cuarto del mundo, eso dice la Fifa y su ranquin.

 

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