Por: Gustavo Páez Escobar

Respaldo a Uribe

Desde Miami, el general retirado Manuel J. Guerrero Paz, ex comandante de las Fuerzas Militares y ex ministro de Defensa del presidente Virgilio Barco, me envía la siguiente comunicación a propósito de mi columna “La recta final de Uribe”. El ilustre ex comandante militar afirma que lo que falta en Colombia es decisión política para acabar con la subversión:

“Durante mi tránsito por la vida pública y particularmente por el Alto Mando Militar, reiteradamente manifesté, también públicamente, que la única vía para derrotar la virulenta violencia que azota desde hace más de cinco décadas a nuestra patria, era la de tomar la ‘decisión política’ de acabar con la subversión, decisión que a lo largo de nuestra vida independiente solamente la tomaron los siguientes mandatarios:

"El general Rafael Reyes en los albores del siglo XX con la fundación de la Escuela Militar de Cadetes y la creación de un ejército regular permanente. Con esto acabó de tajo el enfrentamiento armado entre liberales y conservadores, cada uno de los cuales tenía su ejército político.

“Sesenta años más tarde, el presidente Guillermo León Valencia tomó la ‘decisión política’ para acabar con el bandolerismo que afectaba prósperas regiones del país y a juro que lo logró; su decisión le mereció el título de Presidente de la Paz.

“En los años 80, el presidente Julio César Turbay Ayala, secundado magistralmente por su ministro de Defensa,  general Luis Carlos Camacho Leiva, firmó contra viento y marea el Estatuto de Seguridad y con esta ‘decisión política’ aniquiló la insurgencia en el territorio nacional, pero desafortunadamente por maniobras políticas no se explotó el éxito estratégico, y con el mandato de Betancur Cuartas la guerrilla volvió a su reales, envalentonada por la debilidad política del establecimiento
 
“Uribe, desde que asumió el mando de la nación, tomó la ‘decisión política’ de acabar con la subversión, de izquierda y de derecha,  que prometió en su campaña política, y el pueblo colombiano sin titubear lo eligió con votación abrumadora, que creció en la reelección, porque objetivamente comprobó que Álvaro Uribe Vélez era diferente a los jefes políticos de los partidos tradicionales que no cumplen una sola promesa y lo que han hecho, como resultado de su desidia, ha sido permitir el fortalecimiento de estos facinerosos terroristas que flagelan inmisericordemente a Colombia.
 
“Por otra parte, es lamentable que no haya un hombre en Colombia de la talla y calibre de Álvaro Uribe Vélez para sucederlo en la Presidencia. Así las cosas, la solución democrática es reelegirlo tantas veces como sea necesario para que le devuelva la paz a Colombia y para que,  como decía el maestro Echandía, ‘podamos pescar de noche’. Manuel J. Guerrero Paz”.

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