Por: Pedro Viveros

Retrogobernantes: que el 2020 los coja confesados

En Colombia, como en muchos países parecidos, hemos tenido toda suerte de liderazgos. En lo deportivo nuestro continente ha vertido una serie de atletas que van desde Alberto Juantorena, Diego Armando Maradona, Pelé o Egan Bernal, que enseñaron a sus compatriotas a saborear la victoria y el inmenso orgullo de ver sus banderas ondear en lo más encumbrado de su disciplina orbital. En la literatura nuestra región aprendió a ver el orden mundial de la mano de Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez. Sus obras son homenaje a una nueva ciudadanía que se mostró ante el mundo con una explosión reflejada en letras escritas con maestría.

En el ámbito de la política, nuestra guía ha tenido una relación fluctuante entre caudillos: Juan Domingo Perón, Fidel Castro, Hugo Chávez o Álvaro Uribe Vélez. Dictadores: Augusto Pinochet, para muchos Fidel Castro, Anastasio Somoza, Rafael Videla (y sus socios) y Marcos Pérez Jiménez. Hegemonías partidistas: PRI (la dictadura perfecta), APRA, Punto Fijo o el Frente Nacional. Claro que también hemos vistos liderazgos serios en el sentido estricto de la palabra política: Pepe Figueres, Eduardo Lagos, Fernando Enrique Cardoso y Juan Manuel Santos. Por supuesto cada uno de los anteriores obtuvo para sus naciones resultados positivos y negativos. Mi interpretación de los presidentes en regímenes democráticos, por encima de poner todo en blanco o negro, es que siempre hay muchas tonalidades grises donde debe residir el debate y el análisis de cada una de sus gestiones en el ejercicio de lo público en el contexto de sus Estados.

Luego de pasar un “brochazo” en materia de estilos de líderes, creo oportuno entrar a especular sobre el tipo de dirigentes que pueden liderar nuestros anhelos en esta década que termina. El 2020 es el tapiz de una generación que quiere ser “mandada mientras también manda”. Quiere experimentar nuevas profesiones. Busca reinventar la forma de estudiar y de trabajar. Tiene un universo paralelo entre la internet y lo real (a veces se le confunden). El ayer parece que se difumina cada nuevo segundo. Se preocupan porque no va a haber un mañana. Son más tolerantes. Quieren y protegen la vida. Los animales son su familia. Consumen drogas que nacen cada minuto. El sexo dejó de ser un tabú. La música es una conexión interplanetaria. No quieren ser desmedidamente ricos. Repiten ropa sin cesar. No quieren jefes, ni caudillos, ni partidos políticos, pero eso sí siguen a los deportistas de su gusto en el escenario nacional o mundial. En fin, creen más en causas que en ideologías.

Y frente a este poliédrico grupo de intereses, los agentes actuales que pretenden colmar sus aspiraciones responden con populismos, nacionalismos o hegemonías. De vez en cuando abre uno un periódico global (@elespectador o @lemondefr) y no alcanza a dimensionar la magnitud de las reclamaciones de los indignados de Hong Kong o las protestas en Santiago de Chile. Las respuestas a estas demandas por parte de quienes rigen los destinos de estas ciudades y gobiernos nacionales pareciera que van en dial-up mientras las reclamaciones navegan en 5G. Un océano divide a los neociudadanos de los retrogobernantes. El fenotipo de quien lideraba nuestras naciones, en muchos órdenes, está desueto.

No debo dejar de lado la mayor de las características de estos nuevos demócratas: actúan en grupo. No se preguntan: “¿De dónde vienen o quién es su papá?”. Desde que existan, se respetan y eso pareciera ser lo que importa. Mientras tanto las colectividades o grupos políticos en la cúspide continúan preguntándose: “¿Y estos de dónde salieron? ¿En qué universidad estudian?”. Incluso, para justificarse, recurren a dos dictadores y caudillos ya fallecidos: “Hasta castrochavistas serán”. Ojalá se autoexaminen sin odios, para que la otra década los coja confesados… ah, lo olvidaba: son menos creyentes.

@pedroviverost

897973

2019-12-31T00:00:50-05:00

column

2019-12-31T01:05:16-05:00

jrincon_1275

none

Retrogobernantes: que el 2020 los coja confesados

49

4248

4297

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Pedro Viveros

Gaviria, tenga el coraje de unirlos

Gran Hermano, versión 2020

Así pinta el 2020

Mi frase de 2019: Virginia, gracias por existir