Reunión de AMLO y Trump: ¿beneficiosa para quién?

Noticias destacadas de Opinión

En respuesta al editorial del 13 de julio de 2020, titulado “Estados Unidos y México se acercan de nuevo”.

Comienzo diciendo que estoy de acuerdo con quienes critican la visita de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a Washington en estos tiempos de pandemia. ¿Quién duda de que López Obrador necesita apoyo económico para paliar los efectos nocivos del COVID-19 en su país? Como cualquier país en vía de desarrollo lo requiere, pero debería ser con sus propias reservas, porque, con la caída de su economía cercana al 6 %, es difícil sobreaguar con la ayuda del vecino que acaba de ordenar la salida de su país de la OMS, porque le preocupan más sus intereses electorales que la pandemia mundial en su país y mucho menos en el país vecino.

El ejemplo de la cena con empresarios binacionales es caricaturesco: una empresa estadounidense instalando una planta licuadora de gas natural mexicano en su frontera norte vs. empresa mexicana papelera instalando una planta en Estados Unidos, lo cual muestra la desigualdad entre ambas economías. La mexicana entregando un valioso recurso natural energético y estratégico al capital gringo e instalando en suelo norteamericano una fábrica de papel, producto cuya demanda está a la baja.

AMLO halagando a Trump más parece un bufón medieval haciendo reír a una corte imperial, sin importarle que se rían de sus defectos, lejos de sus escarceos izquierdistas.

AMLO hace caso omiso de los insultos frecuentes de Trump contra los mexicanos, que los trata de violadores y criminales, insultos que sí rechazaron los connacionales mexicanos, y del muro fronterizo que planea levantar pretendiendo cínicamente que lo pague México, como un resumen de su política antiinmigratoria. Pese a eso AMLO “agradece (…), a su gobierno y a usted (…), por ser cada vez más respetuoso con nuestros paisanos mexicanos (…) Usted no ha pretendido tratarnos como colonia”. Mientras tanto el mandatario estadounidense resaltó que “la relación de Estados Unidos y México nunca ha sido tan estrecha (…) El potencial futuro de Estados Unidos y México es ilimitado, los mexicanos que viven en Estados Unidos son increíbles, gente trabajadora”.

La distancia entre discurso y realidad es más grande si se tiene en cuenta la impredecibilidad de Trump y así ¿cómo se puede asegurar una relación positiva?

La balanza se inclina del lado mexicano. AMLO ha atendido todas las solicitudes hechas por Washington, desplazó a la frontera sur a 25.000 integrantes de la Guardia Nacional para frenar el flujo de migrantes ilegales que llegan a Estados Unidos. ¿Por qué no le dejó ese trabajo al gobernante gringo, que es el interesado en ello, ya que es poco el flujo inverso de inmigrantes?

Lo más grave es que esta visita preelectoral parece un espaldarazo al derechista de Trump ante los problemas internos que hacen insegura su reelección. Como se ha dicho siempre: “¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos!”. Y ahora entre un bufón y un payaso, con tratados de libre comercio tan inequitativos, en los que el tratado es para México y el gran comercio para Estados Unidos.

*Profesora universitaria, supervisora de Educación del Atlántico.

Comparte en redes: