Por: Columnista invitado

Riesgo y casualidad en salud

El riesgo es la probabilidad estadística de que ocurra un evento determinado. Se trata de un concepto matemático que permite estimar qué tan posible es que exista o aparezca un desenlace, por lo general negativo, en determinada población o período definido.

Existen riesgos simples, fáciles de entender y calcular, como prevalencia (número de enfermos en una población) e incidencia (número de casos nuevos en una población expuesta, en un tiempo determinado). Pero estos riesgos adquieren realmente un valor predictivo cuando son comparables entre sí. Es decir, cuando puedo analizar dos o más situaciones y definir un riesgo relativo para cada situación. Por ejemplo, el número de enfermos por diarrea es dos o tres veces más alto en una población donde la calidad del agua o el sistema sanitario es deficiente.

El concepto más utilizado es el riesgo relativo que compara la incidencia de una enfermedad en una población expuesta con una población no expuesta. Este análisis aparentemente simple ha permitido llegar a grandes descubrimientos en salud. Sin embargo, atribuir el calificativo de “causa” a un factor de riesgo requiere en realidad un análisis más complejo. No sólo es importante que el riesgo relativo sea muy evidente, o sea, que sean más los enfermos en una población expuesta, comparados con los enfermos en la población no expuesta, sino que debe haber relación dosis-efecto (entre mayor dosis de exposición, mayor número de enfermos), cronología (los enfermos deben aparecer sólo después de la exposición y nunca antes), reversibilidad (al retirar la exposición al factor de riesgo el número de enfermos debe disminuir) y plausibilidad biológica (deben existir fundamentos biológicos sólidos que expliquen los mecanismos que favorecen la aparición de la enfermedad). Por lo tanto, aunque son muchos los factores de riesgo bien identificados en salud, pocos pueden ser considerados como una causa única y clara de enfermedad.

Para complicar aún más este asunto, la gran mayoría de las enfermedades que aquejan hoy en día al ser humano son multifactoriales, que dependen de la coexistencia de muchos factores. Una vez más, aparece el principio de priorización o jerarquización de estos factores como el abordaje más sensato para encontrar soluciones. Si el factor de riesgo más importante, quizá hasta con características de “causa” de la crisis en salud es la corrupción, todas las medidas que se tomen deben ir cuidadosamente diseñadas para combatirla. Si el tabaquismo y el sedentarismo han sido reconocidos como las principales causas de enfermedad y muerte, deben ser erradicados si queremos tener salud.

* MD PhD. Especialista en Medicina Interna y Doctorado en Medicina del Deporte.

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