Romería consumista

Noticias destacadas de Opinión

La noche del 19 de junio, el día sin IVA o como lo motejó la opinión " Covid Friday”, el antropólogo Manolo Pardo llegó a visitarme, sin bajarse del carro y con tapaboca, profirió: “¿Viste las tropelías de compradores? Lo que sucede en los almacenes será un suicidio masivo”.

-Si la romería consumista tiene consecuencias fatales, culpó al gobierno que decretó la hecatombe- alegué para picarle la lengua y prendí la grabadora del teléfono. A continuación transcribo el diálogo que entablamos:

MANOLO: La catarsis comprista le anula a la masa enajenada el instituto de conservación.

ALBERTO: No se necesita ser especialista en marketing para saber que la promoción de rebajas y descuentos, son señuelos eficaces para atraer compradores, con más veras si el perifoneo de la ganga la hace el propio Presidente de la República y la reiteran los mercaderes por todos los medios de comunicación: ¡Día sin IVA, 19% de descuento en electrodomésticos, prendas de vestir, artículos deportivos, elementos escolares..!

M: La irresponsabilidad del gobierno apoyando a los comerciantes no explica la temeraria actitud de la muchedumbre. Seguramente muchos asociaron que la fecha 19 es también el número de la pandemia (Covid-19) y la usaron como cábala de suerte para una buena compra. (dijo y le adiviné la risa sardónica tras el tapabocas)

A: No olvides que los grupos económicos dueños de Alkosto y Ktronix, de Almacenes Éxito, Falabella y otros almacenes de cadena, financiaron la campaña de Iván Duque. Con seguridad, Alberto Cabal San Clemente presidente de Fenalco, José Andrés Romero director de la DIAN y Alberto Carrasquilla ministro de Hacienda fueron el triunvirato artífice de la letal estratagema mercantilista, y el duendo presidente de Colombia, emulando a sus homónimos Trump de EEUU y Bolsonaro de Brasil priorizó la reactivación económica sobre la salud de la ciudadanía.

M: El gobierno puede alegar que no obligó a nadie a comprar, incluso invitó a que se hicieran compras por internet. Entonces, ¿Dónde está el “individuo racional”, producto de la modernidad y sostén de la democracia, si, a las primeras de cambio, se lanza en hordas inconscientes arriesgando la vida por un pedazo de plasma electrónico?

A: Acaso los cultores del capitalismo hace siglos que, sin escatimar saña y maña, han manipulado las conciencias para que los seres nos reconozcamos como clientes más que como personas.

M: Si la generación de posguerra es más el tiempo que invierte viendo anuncios publicitarios que leyendo – el tono de su voz ahora era grave como si hablara para si – aunque consumamos la publicidad comercial de forma desaprensiva, en las pausas de noticieros y tele programas, los mensajes consumistas se han grabado de manera indeleble en nuestro inconsciente, al punto de resultarnos imposible resistirnos a las palabras “oferta”,“descuento”,“promoción” o “rebaja” y nuestro oportunismo se exacerba cuando nos dicen “no dejé pasar esta oportunidad”.

A: los comerciantes y los banqueros sabían que los consumidores reprimidos por tres meses de confinamiento preventivo, a la voz de la oferta “día sin IVA” se desbocaría a comprar compulsivamente. De hecho los almacenes sacaron a la venta los saldos embodegados (las ventas del comercio superaron los $5 billones.) No se recibía efectivo, todos pagaron a cuotas de tarjetas débito y de crédito para el regocijo de la usura financiera.

M: EL supermercado es para mucha gente centro lúdico de realización de deseos, allí se concreta el sueño acariciado de adquirir ese televisor de “alta gama” o ese computador “de última generación”, verdaderos caballos de Troya, que les incubaran nuevos deseos de consumo.

Por eso las muchedumbres acuden exultantes y felices al supermercado, y en medio del estrépito de la música de chucuchucU y los olores dulzones de detergente, cumplen el ritual sagrado de llenar a tope el carrito de la compra. Al final, qué importa que haya una pandemia si solo se vive una vez, y – esto ya lo tenemos grabado en la médula del disco duro ¿ quién puede vivir sin la felicidad de comprar?- dijo esto y emprendió la marcha sin despedirse, como poseso de una decepción inefable.

Muchas han sido las críticas a las campañas propuestas desde el gobierno para reactivar la economía. No obstante ya se programaron dos días sin IVA para el 9 y 19 de julio. Las medidas correctivas que proponen gobierno y comerciantes son, priorizar ventas en plataformas de comercio electrónico y regular con medidas policivas la concurrencia directa a los almacenes.

Entre tanto, los poderosos mercaderes, desde la lujosa bioseguridad de sus penthouse, contemplan satisfechos el pandemonio consumista que llenara sus arcas.

Comparte en redes: