Por: Hugo Sabogal
Beber

Rones que debería probar

Que los hay, los hay. Ron Viejo de Caldas, Ron Medellín y Ron SantaFe encabezan la lista de los destilados de calidad producidos en Colombia.

Su objetivo básico es el mercado local y su estrategia comercial apunta principalmente a generar alegría y esparcimiento. “Ron pa todo el mundo”, como cantaba Joe Arroyo. Más bien pocos y escasos son sus mensajes alrededor de la composición aromática y gustativa.

Sin embargo, y para paladares más exigentes, ofrecen líneas como Ron Medellín Extrañejo Gran Reserva 12 Años, Ron Viejo de Caldas Gran Reserva Especial 15 Años y el Ron SantaFe Nido de Cóndores.

Si bien es cierto que obtienen preseas internacionales, todavía están lejos de convertirse en opciones de compra para rigurosos bebedores globales, quienes buscan experiencias menos industriales y más artesanales, respaldadas por la crítica especializada.

Para fortuna nuestra, hay un trío de rones colombianos que está creando furor mundial y que lucha de igual a igual frente a marcas de reconocido prestigio global como Zacapa XO, Havana Club Selección de Maestros, Appleton Estate, Clément, Brugal 1888, Santa Teresa 1796, Diplomático Reserva Exclusiva. Mount Gay XO o Real McCoy 12 Años.

Hasta hace muy poco, sólo se conseguían en los duty free o en las secciones de licores de lujosos almacenes como Harrods y Fortnum & Mason, en Londres, o tiendas especializadas como Hedonism, en la misma ciudad.

¿Por qué han estado fuera de nuestro alcance? Por el obsoleto sistema del monopolio estatal de alcoholes que los obliga a tener que importar sus productos a territorio colombiano desde el norte y centro del país. Absurdo.

Sin duda, Dictador, La Hechicera y Parce son, para la crítica internacional, los tres mejores rones colombianos de todos los tiempos.

El cartagenero Dictador, el más global del trío (distribuido en más de 50 países), ya ha recibido luz verde para ingresar a varias plazas nacionales, tras varios años de venta exclusiva en La Heroica, gracias a un acuerdo con la Licorera del Atlántico.

Y tras su gran acogida en trece países, La Hechicera, elaborado en Barranquilla, cuenta con la más amplia red comercial local, basándose en una refinada estrategia de mercadeo.

Finalmente, Parce, originario de Quindío y resultado de una asociación entre inversionistas norteamericanos y maestros roneros establecidos en Colombia, también comienza a abrirse paso en Bogotá y otras capitales.

Reconozco que cuestan más que los rones nacionales y que algunos importados. Pero vale la pena corroborar por qué Colombia es una nueva fuente de destilados de clase mundial.

Estas son mis recomendaciones:

Ron Dictador 20 Años: presenta sugerencias a naranja, miel, humo y hojas de tabaco, con un final cremoso y elegante.

La Hechicera: devela recuerdos a madera, chocolate negro y canela. Es seco y refinado, y muy expresivo en estado puro.

Parce 12 Años: con marcado tono cobrizo, huele a frutas tropicales secas, con una notable fragancia de café y picadura de tabaco. Equilibrado y sedoso.

Son bebidas que armonizan como anillo al dedo con la creciente gama de chocolates de lujo nacionales y con el variado abanico de cafés especiales, cualquiera sea su origen departamental.

Sí, amigos, ya tenemos en nuestras mesas (y en las mesas del resto del mundo) productos locales que elevan cada vez más nuestras experiencias sensoriales.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hugo Sabogal