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hace 5 horas
Por: John Duperly

Salud mental y ejercicio

La salud mental ha adquirido un especial interés para la gran mayoría de seres humanos de todas las edades y situaciones socioculturales. Ya no se trata de un asunto de locos o sanatorios, es un tema que afecta la calidad de vida de cada persona.

Son tan importantes las ventas de medicamentos antidepresivos y ansiolíticos (con o sin receta) en el mundo, que constituyen hoy en día una de las principales fuentes de ingresos para la industria farmacéutica.

Afortunadamente han aumentado también los profesionales dedicados al tema: psicólogos, psicoterapeutas, psiquiatras, neurólogos, instructores de yoga y hasta maestros y coaches que nos ofrecen alcanzar la felicidad o, por lo menos, mitigar el sufrimiento. La oferta es tan amplia y los resultados tan variados que es difícil encontrar la mejor opción.

Sin embargo, la mayoría de investigadores en el tema coinciden en que podemos hacer mucho por nuestra salud mental con estrategias relativamente sencillas y al acceso de todos. En primer lugar, debemos recordar que dormir bien, en calidad y cantidad, es sin duda una gran prioridad. Tener y cultivar buenas relaciones interpersonales, una vida espiritual sólida, una nutrición adecuada y una baja exposición a tóxicos como el cigarrillo, el alcohol y otras sustancias psicoactivas han demostrado reducir los problemas de salud mental. Pero quizás lo más sorprendente es el descubrimiento reciente acerca de los beneficios del ejercicio sobre la ansiedad, la depresión, las adicciones, el insomnio e, inclusive, sobre los trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer o el párkinson.

Hace muchos años se habían descrito sustancias similares a la morfina, “endorfinas”, producidas en el cerebro durante el ejercicio de alta duración o intensidad. Recientemente se han descrito además numerosos mecanismos y neurotransmisores liberados durante el ejercicio, como la dopamina y la serotonina, capaces de inducir sensaciones placenteras que alivian el estrés y mejoran la calidad de vida.

La más interesante, descubierta hace pocos años, es el “BDNF o factor neurotrópico derivado del cerebro”, capaz de mejorar la memoria, la concentración y la resistencia de las neuronas a la injuria y hasta de retardar los procesos neurodegenerativos. Adicionalmente se ha demostrado que es posible aumentar la producción de esta sustancia haciendo ejercicio a cualquier edad.

Nunca es tarde para cuidar nuestra salud mental, en especial si tenemos las herramientas básicas al alcance de todos. Pregúntele a su terapeuta.

* John Duperly, especialista en medicina interna, Ph.D. en medicina del deporte.www.johnduperly.com

 

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