Por: Iván Mejía Álvarez

Se busca volante

Después del gol colombiano en La Paz, cuando Bolivia se vino con todo, el técnico nacional levantó la cabeza, buscó en el banco una solución de marca para acompañar a Carlos Sánchez y sencillamente no la encontró.

El discurrir del partido exigía un volante destructor y Leonel tenía a Chará, otro volante mixto como Guarín, como Aguilar. Consecuencias de una convocatoria con errores.

Tanto Leonel como Comesaña fueron volantes de marca y saben bien la necesidad de contar en una nómina mínimo con dos jugadores para la posición. Todo equipo tiene gente especializada en hacer el trabajo sucio, no todos pueden ser artistas del manejo. El mejor equipo suramericano del momento, el uruguayo de Tabárez, cuenta con dos leones: Diego Pérez y Arévalo Ríos, que se las ingenian para quitar balones, destruir, recuperar y entregársela a los de arriba. Barcelona tiene a Busquets y Keita, España cuenta con Xavi Alonso y el mismo Busquets, Alemania con Schweinsteiger- Khedira; en fin, que para poder manejar y atacar primero hay que recuperar.

Alguien podría pensar que como se juega en Barranquilla no se necesitan más volantes de marca. En un momento determinado, como sucedió en La Paz, el desarrollo del partido exige más marca y es necesario tener el recurso. Compensar la convocatoria significa tener mixtos como Guarín-Aguilar-Chará y destructores como Sánchez y otro.

Donde está, quién es, cuáles son los candidatos, preguntará algún lector. Pues bien, así, a vuelo de pájaro, es válido acercar estos nombres como candidatos: Gustavo Bolívar, el joven del Tolima, quien ya estuvo en la selección y cumple ese oficio con éxito, aunque parece que Leonel no cree mucho en sus condiciones. Otro es Edwin Valencia, titular con el equipo de Lara en la selección del Eje Cafetero, quien hacía la tarea sucia para Guarín y Aguilar. Valencia se encuentra en el Fluminense y, aunque no ha jugado mucho, es un nombre para ir integrando, es bueno y ya tiene peso internacional . Y si de peso y experiencia se trata, no se puede olvidar a Fabián Vargas, cuyo presente es bueno con el Aek de Grecia, siempre ha tenido buen juego con la selección y su conocimiento del puesto y madurez puede ayudar a darles una mano a los jóvenes como James y Dorlan.

Bolivia y los tres puntos ya son historia, grata historia. Pero el futuro dice que en el Metropolitano se requieren los seis puntos y que en cualquier momento los partidos piden más marca y destrucción para no perder el mediocampo, como en La Paz, y en el banco se deben tener soluciones.

Leonel y Comesaña, que fueron volantes de marca, lo saben.

 

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