Por: María Elvira Samper

¿Se derrumba el castillo de Del Castillo?

EDMUNDO DEL CASTILLO, EXSECREtario jurídico de la Presidencia del gobierno Uribe, exhibe una brillante hoja de vida, pero no tan luminosas actuaciones.

Protagonista de la polémica reunión en la Casa de Nariño con el abogado del narcoparamilitar Don Berna y un aliado suyo conocido como Job, la Procuraduría le abrió pliego de cargos por omisión de denuncia y extralimitación de funciones. Además, la Fiscalía lo investiga por el espionaje del DAS y, para rematar, su nombre aparece ahora vinculado a los Nule, “estrellas” del mayor escándalo de corrupción en la historia del país.

Según El Tiempo, figura como socio gestor de una de las empresas que el clan tenía registradas en Miami: Menugal LLC. Del Castillo, aunque reconoce ser amigo de la esposa de Manuel Nule, también gestora, y admite que dos años antes de llegar al cargo ella lo invitó a participar en un proyecto inmobiliario, asegura que no se concretó. Su nombre, sin embargo, aparece en 2006 y 2007 en el registro de la sociedad.

Para entonces, los Nule ya tenían varios contratos del Invías, entidad de la cual Del Castillo había sido asesor legal externo para la Fase I del túnel de La Línea, adjudicada a un consorcio en el que el clan costeño tenía una participación, que vendió a raíz del escándalo. Cuando Del Castillo asumió el cargo, Invías contrató a su hermano Gabriel como asesor externo del mismo proyecto. ¿Simple coincidencia?

En la hoja de vida del exsecretario se destaca que ha sido consultor de “varias entidades públicas en temas de derecho público con énfasis en contratación estatal y concesiones, y en representación de éstas en tribunales de arbitramento nacionales e internacionales”. Entre sus clientes, además de Invías, aparecen los ministerios de Transporte, Justicia y Cultura, el Inco y el ICBF, entidad de la cual también fue asesor legal externo. Tras llegar a la Presidencia, su hermano fue contratado también como asesor externo y en calidad de tal revisó un contrato de interventoría por 13.000 millones al consorcio Ponce de León, del que hacía parte una empresa de los Nule. ¿Otra coincidencia?

Del Castillo parece haber cabalgado cómoda y simultáneamente entre los sectores público y privado. Mientras se desempeñaba en la Presidencia, dejó su bufete de abogados en manos de su hermano Gabriel, quien “heredó” asesorías con entidades públicas.

El miércoles pasado, una investigación de Caracol Radio agregó más ingredientes al cúmulo de sospechas que pesan sobre Del Castillo y llevó a que su hermano renunciara al ICBF. Según las revelaciones, en la contabilidad de los Nule aparecen pagos por 105 millones de pesos a favor de una persona identificada como El Profe que, según varios indicios, podría tratarse del exsecretario de Uribe. Él niega haber recibido un peso de ellos.

Las noticias que vinculan a Del Castillo con los Nule me hacen recordar que el año pasado, por los micrófonos de W Radio, el abogado del presidente Uribe, Jaime Lombana, planteó serios interrogantes sobre las actuaciones del entonces secretario. Cuestionamientos porque Del Castillo centralizaba en su oficina decisiones sobre liquidadores y árbitros para tribunales de arbitramento, y por su excesiva cercanía con Álvaro Dávila. Y es que Dávila, compañero de universidad de Del Castillo y “parcero” de los hermanos Moreno, era para entonces abogado de los Nule.

En torno a Del Castillo hay muchos interrogantes por despejar. ¿Cuál es o era la verdadera relación Del Castillo-Dávila? ¿La verdadera conexión Del Castillo-Nule? ¿El enroque Del Castillo-Dávila-Nule-Moreno? Muchos cabos sueltos por atar, pero “cuando el río suena…”.

 

 

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