Por: Columnista invitado

¿Se le alinearon las estrellas a Peñalosa?

Diez razones que van a jugar a favor de Peñalosa:

1. Votos de Uribe que se van. En esta oportunidad los votos de la mermelada probablemente no le alcancen a Santos. De tajo se le desaparecen una gran cantidad de los votos que Uribe le puso en el 2010. ¿Cuántos pudieron haber sido? ¿4 millones? ¿5 millones? ¿Todos los 9 millones? También se le fue de su lado toda la emoción y euforia que despierta/despertaba Uribe. Santos adolece de aburrido y le cuesta conectar. Hace cuatro años el carisma de Mockus contrapesaba el carisma de Uribe. En esta oportunidad, si bien Peñalosa no es el más carismático, Uribe ya no es el candidato a vencer y el problema de carisma de los otros es aún más doloroso.

2. Aburrimiento con el statu quo. Igual que hace cuatro años, un bloque considerable de colombianos sigue hastiado del establecimiento y los políticos.

3. Discurso urbano y calidad de vida: Los problemas de calidad de vida están cada vez más presentes en la conciencia de los colombianos: transporte y movilidad, espacio público, seguridad urbana/robo de celulares, educación de calidad, acceso a salud, servicios públicos, etc. El país se ha transformado profundamente y hoy Colombia es un país mayoritariamente urbano; es un país de ciudades.

4. Voto en Blanco: Es en su mayoría una intención marcada por la independencia. Es un voto de opinión que protesta en contra de un sistema contaminado de clientela y corrupción y obviamente alejado del ciudadano y sus problemas. Hasta hace poco tenía 30% y les ganaba a todos. Todos los expertos dicen que en la medida en que se acerque la elección este irá cayendo y así está ocurriendo.

5. Santos no crece: Uno no ve que Santos tenga para dónde crecer, pero sí que pueda caerse. El presidente no es completamente dueño de sus márgenes de favorabilidad, ni está en control de la opinión; distinto fue el caso de Uribe.

6. El factor Uribe. Gústenos o no, Uribe es quizás el jugador más decisivo del ajedrez político nacional y puede que sea el principal elector del país. En el escenario de una segunda vuelta, sus votos y cualquier guiño que dé, podrán ser determinantes.

7. La lección de Bogotá. Peñalosa debe saber que no puede repetir el error que cometió en Bogotá. ¿Por qué, si desmarcado de Uribe crece por sí solo, cambiar el esquema de lo que le está funcionando? Tiene que mantener firmes su discurso ciudadano y su posición independiente.

8. Nada que perder/Juegan mejor. Parece ser un patrón de los verdes. Resucitan cuando están enterrados. Es cuando mejor juegan y más rentan políticamente, creo que porque vuelven a su esencia independiente y al discurso que han construido a lo largo de sus vidas.

9. Los votos de la consulta verde. Estos votos fueron reales. Más de 2 millones. Ahí está la cuota inicial que ni siquiera el presidente Santos tiene. ¿Será que los jóvenes que apoyaron la Ola Verde, ya un poco más maduros, representan un voto más confiable?

10. Bono. Apuesta certera por la educación del país: así lo confirma la elección de su fórmula vicepresidencial, Isabel Segovia. Segovia le ha entregado su vida profesional a la causa de la educación del país. En esto Segovia no cederá, los colombianos pueden estar seguros.

Durante las pasadas elecciones, antes de que se configurara el fenómeno de la Ola Verde y Fajardo lideraba las encuestas entre los alcaldes, escribí sobre la posibilidad de una alternativa política independiente en medio del clima tenso y polarizado. Al final fue Mockus el que encarnó la alternativa.

¿Por qué no Peñalosa en 2014?

 

*Germán Sarmiento

 

 

 

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